<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427</id><updated>2011-08-24T17:57:47.075+02:00</updated><category term='Machu Pichu'/><category term='Castellón'/><category term='otoño'/><category term='Lluis Estasen'/><category term='Cordillera Blanca'/><category term='Cairo'/><category term='Sta. Cruz'/><category term='Fredes'/><category term='Mar Rojo'/><category term='treck'/><category term='peces payaso'/><category term='periodismo alternativo saludo'/><category term='cambio climatico'/><category term='Sierra del Cadí'/><category term='bolivia'/><category term='Huascaran'/><category term='viaje'/><category term='Gresolet'/><category term='Camino Inca'/><category term='Tawantinsuyo'/><category term='Alpamayo'/><category term='colores'/><category term='fotografía'/><category term='Perú'/><category term='isla del sol'/><category term='madereros'/><category term='arrecife'/><category term='Irati senderismo bosque paseo'/><category term='amantani'/><category term='buceo'/><category term='Mateba'/><category term='Saldes'/><category term='naturaleza'/><category term='peru'/><category term='Pedraforca'/><category term='Egipto'/><category term='Tinença de Benifassà'/><category term='Cortes de Arenoso'/><category term='turismo'/><category term='taquile'/><category term='Incanato'/><category term='titicaca'/><category term='Prat de Aguilo'/><category term='Punta Union'/><category term='Moixeró'/><category term='peces angel'/><category term='anemona'/><category term='Valle de Tena'/><title type='text'>El Universo según Txontas</title><subtitle type='html'>Ejercicio de periodismo alternativo</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>21</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-4878889027199221490</id><published>2010-11-26T12:45:00.015+01:00</published><updated>2010-11-26T23:41:26.654+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Saldes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Moixeró'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='otoño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lluis Estasen'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prat de Aguilo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sierra del Cadí'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gresolet'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='colores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pedraforca'/><title type='text'>La Sierra del Cadí en pleno Otoño</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://mw2.google.com/mw-panoramio/photos/medium/43462828.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 375px;" src="http://mw2.google.com/mw-panoramio/photos/medium/43462828.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El otoño estaba en pleno apogeo y no queríamos dejar de contemplar el cambio de colores del bosque en toda su intensidad, así que cargamos las mochilas y salimos camino del Noreste peninsular, hacia la prepirenaica Sierra del Cadí. Separa ésta las comarcas de la Baja Cerdaña y el Berguedá, alcanzando en muchos puntos alturas superiores a lo 2.400 msnm, como su techo, el Baridana con 2.648 msnm, o su monte más emblemático, el Pedraforca (2.497 msnm). La razón de elegir esta zona de la península no es otra que su diversidad botánica, siendo, junto a Tierra de Cameros (La Rioja), en la que más especies distintas conviven en toda la península. Podemos pasear atravesando en poco trecho espesas zonas de haya, roble, pino negro, arces de distintas especies y, conforme ascendemos y la alta montaña hace ralear la arboleda, boj, acebos y enebros, de los que aquí existe una curiosa especie de carácter rastrero que no se ve con frecuencia.&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Así, en medio de toda esta exuberancia y acompañados por un tiempo soleado que prometía unos fantásticos días de caminata, emprendimos nuestra pequeña aventura partiendo del refugio Lluís Estasen, situado en la misma falda del Pedraforca y desde el que se suele emprender su ascensión. Pero nuestro destino no eran esta vez las inermes piedras si no la vida, que poco a poco se iba ya adormeciendo con el acortar de los días y la llegada de los fríos. El comienzo del camino nos decía ya que habíamos acertado en la época. El valle que desciende desde el Collell hasta el Gresolet se mostraba bajo nosotros en todo su esplendor de colores otoñales. El contraste entre amarillos, naranjas, rojos y marrones era espectacular con todas las especies mencionadas mezcladas en un solo valle.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Poco a poco fuimos dejando atrás los árboles y la alta montaña nos dio la bienvenida con el sol reflejándose en una fina capa de nieve que cubría ya las alturas, bien dice el refrán, por todos los santos nieve en los altos. Esta se había convertido, gracias a las despejadas y frías noches, en compacto hielo que el brillante sol se esforzaba en derretir sin mucho éxito. El Paso dels Gossolans, que comunica con la cara norte de la sierra, estaba totalmente helado y el descenso por la umbría ladera nos recordó en más de una ocasión que deberíamos haber traído los crampones. El peso a veces vence al sentido común. Llegamos al refugio de Prat de Aguiló sin problemas y desde él contemplamos las últimas luces del día impregnando de magia el ya de por sí fantástico bosque.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La zona de seguridad del refugio era más que escasa, sin ningún tipo de calefacción y espacio muy reducido, menos mal que los chavales con los que la compartimos eran gente muy maja y pasamos un rato bien divertido. En montaña todo está bien si el ánimo está alto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El día siguiente amaneció espléndido, con el sol esforzándose en calentar la fría mañana. Tras desayunar cargamos nuestras mochilas y nos despedimos de los ocasionales compañeros de refugio. La caminata discurría por la cara norte de la sierra en busca de un paso más oriental del que nos trajo el día anterior hasta aquí. La nieve caída era auténtico hielo, lo que ralentizó nuestro avance en algunas zonas y nos hizo acordarnos de los desechados crampones. Extremando el cuidado en algunos pasos fuimos avanzando por entre los pinos que se adueñaban de esta fría ladera. Allá abajo se seguían observando las manchas de color que otras especies creaban entre ellos y que nos recordaban que todavía era otoño, aunque en estas alturas parecía ya llegado el invierno. Al mediodía alcanzamos el Pas del Bou y, al atravesarlo, se cerró la niebla a nuestro alrededor. Algunas nubes procedentes del sur se habían quedado estancadas y ascendían lentamente por la ladera, intentando superar la barrera que la sierra interponía a su paso. Así, guiados por las marcas blancas y rojas de la GR alcanzamos nuestra ruta de descenso mientras el sol se volvía a imponer y nos mostraba el paisaje que las nubes habían escondido a nuestros pies. La cara sur, más cálida, estaba cubierta por toda la variedad de especies que ya he mencionado, formando un tapiz multicolor entre el cual nos fuimos adentrando mientras descendíamos. Los sarrios poblaban las alturas, algunos solitarios y descarados, otros en grupos numerosos que se mostraban más esquivos. Nada nos faltaba, estábamos en el paraíso del senderista. Tampoco faltaba dureza en la ruta. El descenso de más de mil metros nos llevó a través de todos los estratos biológicos hasta el fondo del valle, donde el hayedo nos esperaba con su traje amarillento, dispuesto ya a desnudarse en espera del traje verde y nuevo que le traerá la todavía lejana primavera.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Disfrutando de todo esto llegamos al Gresolet, lugar especialmente privilegiado en este cambio otoñal. Arces de un naranja intenso junto a hayas amarillas como el mismo sol y robles rojos como el corazón que nos latía con fuerza dentro del pecho al contemplar semejante maravilla. Un regalo para los sentidos, como se suele decir. El refugio era excelente y, además, tuvimos la suerte de encontrarnos en él a una familia que ya había encendido el fuego, elemento que dota a cualquier lugar de un aura de hospitalidad y recogimiento. Así, compartiendo unas cervezas frente a la lumbre acabó un largo y aprovechado día.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El último día de la caminata no quiso ser menos que los anteriores. El sol de la mañana extraía todo el color de los árboles, y no era poco. Nos parecía habernos perdido en el cuadro de algún impresionista loco, rodeados como estábamos por las gamas más extremas de todos los colores. Y así, sin poder abandonar nuestro asombro, fue transcurriendo el último día, atravesando laderas repletas de robles que enfrentaban otras rebosantes de pinos negros. Caminando a la sombra de los hayedos y descubriendo las súbitas manchas que los arces creaban en el ya de por sí colorido paisaje, fuimos, poco a poco, completando el círculo. El Pedraforca nos señalaba nuestro destino y nos recordaba que un último esfuerzo nos quedaba todavía por delante. La última ascensión fue dura, pero nos llevó a través de la última de las maravillas que el bosque nos tenía preparadas. Una umbría donde los lentiscos, bojs, acebos y demás plantas característica de estas laderas donde el sol poco o nada llega, entretejían una maraña tan sólo surcada por el empinado camino que, muy poco a poco, nos llevó de vuelta al lugar donde había empezado todo.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;i&gt;Para ver más fotos y detalles de la ruta: &lt;/i&gt;&lt;a href="http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1293549"&gt;http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1293549&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-4878889027199221490?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/4878889027199221490/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=4878889027199221490' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4878889027199221490'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4878889027199221490'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2010/11/la-sierra-del-cadi-en-pleno-otono.html' title='La Sierra del Cadí en pleno Otoño'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-2824642598786038918</id><published>2010-03-20T14:14:00.005+01:00</published><updated>2010-03-20T14:41:28.988+01:00</updated><title type='text'>Espadán y el Barranco del Agua Negra</title><content type='html'>&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5CNosotros%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="Edit-Time-Data" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5CNosotros%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_editdata.mso"&gt;&lt;!--[if !mso]&gt; &lt;style&gt; v\:* {behavior:url(#default#VML);} o\:* {behavior:url(#default#VML);} w\:* {behavior:url(#default#VML);} .shape {behavior:url(#default#VML);} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapedefaults ext="edit" spidmax="1028"&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapelayout ext="edit"&gt;   &lt;o:idmap ext="edit" data="1"&gt;  &lt;/o:shapelayout&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Era una fría mañana de finales de Enero pero el sol lucía con fuerza y calentaba nuestros cuerpos un poco helados antes de comenzar la caminata. Ésta comenzaba en una zona de picnic situada junto a un arroyo. Tras atravesarlo y subir una empinada cuesta alcanzamos unas construcciones en las que el camino se dividía en dos. Continuamos por la izquierda siendo el camino de la derecha el que nos traería de vuelta al final de la jornada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Espadan-Panoramica.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 250px; height: 187px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Espadan-Panoramica.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El camino asciende suavemente hasta alcanzar una pista, la cual se abandona pronto para tomar un empinado sendero que sigue el cauce del barranco que recoge las aguas del Espadán y que se encuentra rodeado de un hermoso bosque de alcornoques, algunos despojados de su corteza, ya que es ésta zona de fabricación de corcho desde lejanos tiempos. Esta práctica le da un punto un tanto surrealista al paisaje, como si los árboles estuvieran desnudos y hubieran decorado sus cuerpos con rojas pinturas de guerra, tal vez dispuestos a defender uno de los últimos reductos de bosque mediterráneo donde todavía se les permite habitar a estos amigos que nos han ayudado a preservar, en forma de tapones, esos deliciosos caldos a los que los seres humanos somos tan aficionados.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mientras ascendemos la nieve comienza a hacer su aparición. Días atrás cayó con abundancia pero ahora sólo quedan cuatro o cinco dedos. De todas formas hay que andar con cuidado ya que en algunos puntos se encuentra absolutamente helada. La belleza del paisaje nevado, poblado por árboles que no es habitual ver en estas situaciones, es extrema. Las ramas de alcornoques y encinas, coronadas de blanco, enmarcan, detrás de ellas, toda la llanura litoral y su mar, como otro extraño invitado, se deja ver en todo su esplendor gracias a la luz de un día excepcional.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al poco tiempo alcanzamos el vértice geodésico que marca una de las dos cimas hermanas del Espadán. La otra, más al Este, nos invita a ascenderla para alcanzar la cota más alta de este pico, cosa que hacemos tras comernos el bien merecido bocata. La nieve, o más bien el hielo, dificulta un poco los últimos pasos antes de la cima, desde donde contemplamos un hermoso panorama que abarca desde el Penyagolosa hasta la lejana Sierra de Aitana, pasando por el Javalambre y el Cabezo, jalonado todo por numerosos pueblecitos y con el mar Mediterráneo como fondo perfecto para tan hermoso cuadro.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shape id="_x0000_s1026" type="#_x0000_t75" style="'position:absolute;left:0;text-align:left;"&gt;  &lt;v:imagedata src="file:///D:\DOCUME~1\Nosotros\CONFIG~1\Temp\msohtml1\01\clip_image003.jpg" title="Imagen149"&gt;  &lt;w:wrap type="square"&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !vml]--&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Desde la cima parte un camino que llega al cercano pueblo de Ain, pero nosotros regresamos sobre nuestros pasos en busca del desvío que nos llevará hasta la pista que abandonamos para adentrarnos en el barranco. Los alcornoques siguen siendo el árbol más numeroso y algunos alcanza por este lado dimensiones espectaculares, colgando literalmente sobre los márgenes o bien asentados en terrazas construidas por las manos de los hombres, que llevan cuidándolos cientos de años. Reflexiono sobre esa dualidad tan propia de la humanidad que nos convierte, por un lado, en jardineros fieles y dedicados y, por otro, en crueles asesinos de tanta belleza.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Espadan-Alcornoque_centenario.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 203px; height: 250px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Espadan-Alcornoque_centenario.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Al poco tiempo nos encontramos al borde de la pista, donde ésta abandona las laderas soleadas y se adentra en la fría umbría, la fuente de La Parra. El hielo la rodea a pesar de la avanzada hora del día y hay que mirar dónde se pisa si no se quiere representar una cómica escena. Cargamos agua y seguimos un poco más adelante para alcanzar el desvío que nos introduce definitivamente en el barranco del Agua Negra. El sol no llega aquí abajo y la humedad reinante convierte algunos pasos en resbaladizas trampas, pero el frío es compensado con creces por el hermoso paisaje. El barranco va saltando de roca en roca y nosotros seguimos su curso, unas veces por un lado, otras por el otro, cruzando por precarios vados debido a lo crecido del caudal. El fondo del riachuelo está cubierto por la arcilla oscura que éste va arrancando de las laderas que lo circunscriben y que da a sus aguas un profundo tono oscuro, incrementado por la poca luz que recibe del oculto sol. Así, entre los algarrobos y los líquenes y mohos que habitan las paredes de roca, alcanzamos la base de las casas desde las que comenzamos nuestra ruta circular y, en poco tiempo, llegamos a la zona recreativa al lado de la cual dejamos el coche. Allí aprovechamos los últimos rayos de sol para calentarnos y expulsar de nuestros cuerpos el frío que se había agarrado a ellos después de tanto rato caminando por la fría umbría.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hermosa caminata que nos mostró el mismísimo corazón de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;esta amenazada sierra. Esperemos que sepamos cuidarla y preservarla para el disfrute de futuros caminantes y, cómo no, de los habitantes de estos escondidos pueblos.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-2824642598786038918?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/2824642598786038918/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=2824642598786038918' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/2824642598786038918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/2824642598786038918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2010/03/espadan-y-el-barranco-del-agua-negra.html' title='Espadán y el Barranco del Agua Negra'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-8879495633246289341</id><published>2010-03-12T21:20:00.002+01:00</published><updated>2010-03-21T13:39:31.737+01:00</updated><title type='text'>La Sierra Calderona: Alto de Rebalsadores</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5CNosotros%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Rebalsadores-Control_radar.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 188px; height: 251px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Rebalsadores-Control_radar.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Las previsiones de tiempo no eran demasiado buenas, así que echamos a la mochila la ropa de lluvia y nos dirigimos hacia Serra, en el corazón del Parque Natural de la Sierra Calderona. Al llegar parecía que el hombre del tiempo se había vuelto a equivocar pero el transcurrir del día nos iba a demostrar que no era así, pero en ese momento el sol lucía con fuerza a pesar del frío y el caminar se presentaba agradable.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Salimos del pueblo en dirección norte, dejando pronto la carretera para coger una pista de tierra en cuyo comienzo había un curioso cartel limitando la velocidad a treinta kilómetros por hora con un leyenda avisando que estaba ¡controlada por radar! Entre risas comenzamos el suave ascenso hasta encontrarnos con una senda que nos introdujo en la espesura. Poco a poco, conforme ganábamos altura, el paisaje se fue ampliando y pudimos admirar toda la plana de Valencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tras varios desvíos llegamos al mirador del Alto de Rebalsadores, desde el cual se acontempla el Golfo de Valencia junto a la Sierra de Aitana y el Espadán. En la distancia, hacia el norte, se intuía el Penyagolosa y la zona de Els Ports y, cómo no, los cercanos Garbí y Alt del Pí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Continuamos caminando por lo más alto de la sierra contemplando el pelado paisaje que en otros tiempos estuvo cubierto de pinos y fu&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Rebalsadores-Cartuja_de_Portaceli.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 250px; height: 187px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Rebalsadores-Cartuja_de_Portaceli.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;e zona de veraneo exclusiva de la burguesía valenciana. Ahora, el matorral lo cubría todo, permitiendo, por otra parte, contemplar un amplio paisaje. El Mar Mediterráneo se extendía ante nosotros y, en la lejanía, hacia el sur, se adivinaban el Montgó y el cabo de San Vicente, adentrándose en el azul como queriendo tocar las islas que se escondían tras la bruma.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Un pequeño tentempié al resguardo del aire que soplaba, no demasiado fuerte pero si frío, y continuamos el camino descendiendo hacia el valle a los pies del Garbí. Poco a poco la perspectiva se iba reduciendo y el bosque nos envolvía dando otro aspecto a nuestro camino. Tras un quiebro del camino nos adentramos en un barranco que se fue estrechando y cubriendo de vegetación un poco más alta. Algunos pinos lucían su corteza con unos tonos negros mostrando qué poco les había faltado para correr el mismo destino que sus antiguos compañeros. Algunas viejas terrazas de cultivo abandonadas todavía se encontraban pobladas por especies a las que el hombre a favorecido por los recursos que le suministraban. Algarrobos, olivos y almendros se alternaban entre el matorral que to&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Rebalsadores-Alto_de_Rebalsadores.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 251px; height: 187px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Rebalsadores-Alto_de_Rebalsadores.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;do lo cubría y gracias al cual la lluvia, con las formas torrenciales que adopta en estos parajes, no se lleva la tierra, arenosa y suelta, propia de estas montañas. Ésta, la lluvia, vino a hacernos compañía en estos últimos tramos del camino y, aunque no fue muy copiosa, hizo buena las previsiones meteorológicas y el haber cargado con la ropa de lluvia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sin dificultades dignas de mención alcanzamos la Font del Marianet y, desde ella, por la carretera, retornamos de nuevo a Serra, donde premiamos nuestros esfuerzos con unas cervezas tan frías como el tiempo&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-8879495633246289341?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/8879495633246289341/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=8879495633246289341' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/8879495633246289341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/8879495633246289341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2010/03/la-sierra-calderona-alto-de.html' title='La Sierra Calderona: Alto de Rebalsadores'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-4072626983481835090</id><published>2009-10-26T17:33:00.004+01:00</published><updated>2009-10-26T19:23:02.010+01:00</updated><title type='text'>El Otoño en la Tinença</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Tinenca-Retaule.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 299px; height: 199px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Tinenca-Retaule.JPG" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nos hemos venido cuatro días a&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;l refugio de Mas del &lt;span class="SpellE"&gt;Frare&lt;/span&gt; en pleno mes de Octubre a ver el cambio de color del bosque en esta época. El &lt;span class="GramE"&gt;Otoño&lt;/span&gt; prometía ser Otoño, es decir, agua y viento en cantidades importantes, pero eso era una parte de lo que buscábamos: los rigores del cercano invierno provocando ese espectacular cambio de color en los árboles que hacen acopio de la preciada savia en espera de tiempos mejores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El refugio se encuentra situado al nordeste del Hayedo del &lt;span class="SpellE"&gt;Retaule&lt;/span&gt;, el más meridional de Europa, y rodeado por todos lados por uno de los bosques más diversificados que encontrareis nunca. Hayas, arces, tejos, carrascas, &lt;span class="SpellE"&gt;boj&lt;/span&gt;, acebos, pinos rodenos, pino negral… Esta diversidad hace de este rincón uno &lt;/span&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shape id="_x0000_s1027" type="#_x0000_t75" style="'position:absolute;left:0;" allowoverlap="f"&gt;  &lt;v:imagedata src="El%20Otoño%20en%20La%20Tinença%20de%20Benifassa_archivos/image003.jpg" title="_MG_5468"&gt;  &lt;w:wrap type="square"&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !vml]--&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de los más privilegiados para observar el proceso que termina con la caída de las hojas y el bosque desnudo y a la espera de las primeras nieves.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Tinenca-Arce.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 300px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Tinenca-Arce.JPG" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El primer día hicimos una ruta improvisada buscando sendas que nos condujeran por las umbrías donde los arces, pigmentados de un rojo brillante, comenzaban ya a perder sus hojas y tapizaban el suelo del bosque amortiguando nuestros pasos con esa calidad de las mejores alfombras. Acebos con troncos cuyo diámetro se acercaba a los 25 cm. de diámetro y una altura próxima a los 5 m. se engalanaban de frutos sorprendiendo a nuestra ávida mirada con su espectacular belleza. Las laderas lucían una extensa gama de colores como si un pintor loco se hubiera dedicado a dar brochazos por todos lados. En los collados los buitres giraban en la altura con sus perezosos círculos e incluso un águila dorada se acercó desvergonzada a nosotros con su vuelo ligero para después alejarse y perderse detrás de otro collado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Por la noche, dando un paseo para bajar la cena, tres Cabras Hispánicas macho, seguramente un grupo de ejemplares jóvenes recién separados de su grupo familiar, se atravesaron en nuestro camino con una desvergüenza absoluta y cruzaron su mirada, curiosa y tranquila, con la nuestra, sorprendida e incrédula. Mientras nosotros nos manteníamos quietos ellas nos &lt;/span&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shape id="_x0000_s1029" type="#_x0000_t75" style="'position:absolute;left:0;text-align:left;margin-left:0;margin-top:0;" allowoverlap="f"&gt;  &lt;v:imagedata src="El%20Otoño%20en%20La%20Tinença%20de%20Benifassa_archivos/image005.jpg" title="_MG_5403"&gt;  &lt;w:wrap type="square"&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !vml]--&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;dieron la espalda y desaparecieron en la oscuridad de la misma silenciosa forma en la que habían llegado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Tinenca-Niebla.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 299px; height: 199px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Tinenca-Niebla.JPG" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al día siguiente el otoño, al cual veníamos a buscar, nos encontró a nosotros. La lluvia caía con fuerza y el viento, no queriéndose quedar atrás, soplaba como si el mismísimo Eolo estuviera encima nuestro. Poco podíamos hacer, un día de estufa, humo y conversación. Salimos a por agua a mediodía y dos kilómetros se convirtieron en una auténtica aventura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;A última hora de la tarde se calmo “un poco” y pudimos darnos un paseo con la última luz grisácea del húmedo día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El tercer día se levantó también algo gris pero los claros en las nubes prometían &lt;/span&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shape id="_x0000_s1030" type="#_x0000_t75" style="'position:absolute;left:0;text-align:left;" allowoverlap="f"&gt;  &lt;v:imagedata src="El%20Otoño%20en%20La%20Tinença%20de%20Benifassa_archivos/image007.jpg" title="_MG_5477"&gt;  &lt;w:wrap type="square"&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !vml]--&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;crecer. El viento se había domesticado un poco lo que nos daba confianza para caminar por entre los árboles. &lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Tinenca-Faig_Pare.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 201px; height: 300px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Tinenca-Faig_Pare.JPG" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ascendimos una empinada senda que a través del corazón del bosque nos llevó a las proximidades del &lt;span class="SpellE"&gt;Retaule&lt;/span&gt;. Allí la senda se fue ensanchando hasta convertirse en una pista forestal que, a través del hayedo, nos condujo a nuestra primera parada del día, el impresionante &lt;span class="SpellE"&gt;Faig&lt;/span&gt; Pare, una haya de unos 260 años que parece fundida con las rocas de su base y rodeada de otras compañeras cuya envergadura apreciaríamos si no nos encontráramos ante el gigante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Poco más adelante, dónde se encuentra la &lt;span class="SpellE"&gt;Font&lt;/span&gt; del &lt;span class="SpellE"&gt;Retaule&lt;/span&gt;, dejamos la pista para, por una estrecha senda que luego hay que abandonar para ascender por el bosque, llegar al segundo gigante del día. El &lt;span class="SpellE"&gt;Pí&lt;/span&gt; &lt;span class="SpellE"&gt;Gros&lt;/span&gt; se alza en mitad de la ladera y nos &lt;/span&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shape id="_x0000_s1032" type="#_x0000_t75" style="'position:absolute;left:0;" allowoverlap="f"&gt;  &lt;v:imagedata src="El%20Otoño%20en%20La%20Tinença%20de%20Benifassa_archivos/image009.jpg" title="_MG_5566"&gt;  &lt;w:wrap type="square"&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !vml]--&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;lo encontramos de golpe delante nuestro sobrecogiéndonos con su altura. Este Pino Negral de 700 años parece encontrarse en el declive de sus días pero seguro que aún seguirá aquí cuando nosotros no seamos siquiera un recuerdo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De vuelta a la pista continuamos nuestra ruta circular en busca de árboles monumentales y un par de kilómetros más alante cogimos otra pista a la derecha que nos condujo a la Carrasca Grossa y a la sombra de sus más de &lt;span class="SpellE"&gt;quininetos&lt;/span&gt; años comimos y descansamos mientras observábamos el juego de la luz del otoño sobre su tronco cubierto de musgo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Tinenca-Atardecer.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 300px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Tinenca-Atardecer.JPG" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El día finalizó con una tarde espléndida. Mientras ascendíamos por la pista ésta se fue transformando. La tierra se fue cubriendo de un tupido césped que hacía más agradable el caminar mientras en los laterales las setas atraían nuestra atención, que poco a poco se fue disipando en la contemplación del juego de la luz y los árboles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Unos hermosos días en un entorno que os recomiendo sin sombra de duda, tanto ahora cómo en cualquier época del año, y que os hará “alucinar en colores” sin necesidad de recurrir a sus abundantes setas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-4072626983481835090?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/4072626983481835090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=4072626983481835090' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4072626983481835090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4072626983481835090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2009/10/el-otono-en-la-tinenca.html' title='El Otoño en la Tinença'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-4787570828348223822</id><published>2009-05-28T12:32:00.011+02:00</published><updated>2009-06-17T13:41:53.726+02:00</updated><title type='text'>Aigüestortes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Els%20Encantats.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 226px; height: 150px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Els%20Encantats.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La primavera prometía nieve y eso íbamos a buscar. Con la idea de una travesía por el parque durmiendo en tres refugios diferentes nos dirigimos al Estany de Sant Maurici, lugar de inicio de nuestra caminata. Las previsiones meteorológicas no eran muy alagüeñas pero nunca se sabe...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La abundante nieve caída durante el invierno nos obligó a cargar con todo el equipo porque nadie se mostraba capaz de recomendarnos que llevar y que no. A pesar de que el manto nivoso se estaba derritiendo a marchas forzadas todavía q&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Estany%20de%20Ratera.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 227px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Estany%20de%20Ratera.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;uedaba una capa que sobrepasaba el medio metro en sus partes más bajas. Además, la llamada a la central de reservas del parque nos había anunciado que no ibamos a encontrar ningún refugio abierto y tendriamos que conformarnos con las zonas de seguridad, con lo cual debíamos cargar con toda la comida para cuatro días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera noche dormimos en Mallafré, hasta el cual sólo tuvimos que caminar un kilometro gracias al servicio de taxis del Parque Nacional. La nieve a esta altura se depositaba en pequeñas cantidades y en las zonas más umbrías pero el agua que caía por todos los rincones ya nos anunciaba el considerable espesor que alcanzaba en las zonas altas y a qué velocidad se estaba fundiendo. Compartimos el refugio con un grupo de franceses que nos comentaron que se dirigían al refugio de Amitges y que, para&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Marmota.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 226px; height: 150px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Marmota.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; nuestra sorpresa, este habría al día siguiente. Una muestra más del "perfecto" funcionamiento de los refugios en este parque. Desde aquí quiero comentar que es dificil abrir durante los meses invernales, que no reporta beneficios y, por ende, la gente no acude. Es cierto. Pero cómo quieren que la gente planifique salidas invernales de varios días sin saber a ciencia cierta qué refugios puede encontrar abiertos y cuanta comida ha de cargar. La información, necesaría en todo momento, en estas fechas es vital. El viejo problema de la pescadilla que se muerde la cola. Pero, ¿quién posee la posibilidad y, sobre todo, &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Agulles%20d%27Amitges.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 227px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Agulles%20d%27Amitges.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;la responsabilidad de acabar con este círculo? Me parece a mí que no somos los montañeros, a priori. Cuando los refugios muevan ficha y comiencen a abrir en estas fechas y, además, la información que se nos facilite desde las instituciones del parque se fehaciente, la pelota estará en nuestro tejado y podremos ver si en verdad no hay público para esta función.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo día cargamos con nuestras pesadas mochilas y dirigimos nuestros pasos por la parte norte de Sant Maurici en dirección a los Estanys de Ratera. A partir de esta altura el manto de nieve era prácticamente continuo pero su textura, humeda y primaveral, no hacía necesario utilizar ningún material para caminar por ella. Así, disfruntando del delicioso paisaje, cruzamos el puente sobre los dos estanys y ascendimos sin problemas el último tramo hasta el refugio a pesar de que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Coll%20d%27Amitges.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 226px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Coll%20d%27Amitges.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;cada vez la nieve se hacía más abundante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras abandonar con alivio nuestras mochilas y comer algo salimos en dirección al Coll de Ratera con la idea de buscar una vista privilegiada del valle. La pendiente era considerable con lo que empezamos a darnos cuenta de la inutilidad de haber acarreado las raquetas. El estado de la nieve era perfecto y se ascendia perfectamente con los bastones, solo en algún lugar era necesario usar el piolet en previsión de un desafortunado resbalón. Así, sin demasiados problemas alcanzamos la parte superior del circo de Ratera, con el collado que nos separaba del valle de Saboredo a nuestra derecha y una vista excepcional de los valles que se abrían bajo nuestros pies. Después de unos instantes de contemplación disfrutamos de la fácil y divertida bajada que nos llevó hasta el refugio. El día acababa y la cena esperaba.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Ratera%20i%20Els%20Encantats.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 225px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Ratera%20i%20Els%20Encantats.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana siguiente fue fiel a las previsiones meteorológicas. Un tiempo humedo y tormentoso nos dió los buenos días y el parte prometía que empeoraría. Se terciaba un cambio de planes. Decidimos quedarnos en Amitges y realizar salidas desde allí a los alrededores. Así que visitamos los lagos de alrededor, ascendimos hacía el Coll de Crabes (el paso que nos hubiera conducido al siguiente refugio de nuestra ruta original) y dimos vueltas por aquel lugar situado justo en el límite del bosque y la alta montaña. El día transcurrió apacible y disfrutamos de este cambio que nos había permitido dejar el peso, aunque fuera sacrificando la variedad en el paisaje (el cual no era nada desdeñable, por cierto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al despuntar el nuevo día decidimos regresar a Espot rodeando el Estany de Sant Maurici por su parte sur. Cargando las mochilas comenzamos el &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Sant%20Maurici%20i%20Els%20Encantats.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 226px; height: 150px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Sant%20Maurici%20i%20Els%20Encantats.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;descenso hacia Ratera. Allí cogimos una senda en dirección oeste que nos llevaba al "Mirador de l'estany". Justo antes de llegar un desvio a la izquierda nos condujo por una estrecha senda todo alrededor de Sant Maurici. Tuvimos que utilizar el piolet varias veces para asegurarnos en algún paso comprometido (sobre todo uno que cruza sobre la torrentera que desciende desde el Portarro) pero nada excesivamente peligroso y si muy bello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Barranc%20del%20Portalet.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 225px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Aig%C3%BCestortes%20-%20Barranc%20del%20Portalet.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Rodeados de toda esta belleza alcanzamos el refugio de Mallafré, donde comimos resguardados de la intermitente lluvia y desde el cual, por una preciosa y fácil senda que contornea el Riu Escrità, alcanzamos el aparcamiento del Parque Nacional.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-4787570828348223822?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/4787570828348223822/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=4787570828348223822' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4787570828348223822'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4787570828348223822'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2009/05/aiguestortes.html' title='Aigüestortes'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-4000017872567391103</id><published>2009-03-29T03:57:00.019+02:00</published><updated>2009-03-29T04:41:43.656+02:00</updated><title type='text'>Un paseo por la Vall de Boí</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7WR8leuCI/AAAAAAAAAAk/RpRqbU-2rng/s1600-h/boi01.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 189px; height: 127px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7WR8leuCI/AAAAAAAAAAk/RpRqbU-2rng/s320/boi01.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318423813780584482" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p  {mso-margin-top-alt:auto;  margin-right:0cm;  mso-margin-bottom-alt:auto;  margin-left:0cm;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:35.4pt;  mso-footer-margin:35.4pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El día se despertó ofreciéndonos una preciosa nevada. No hacia viento y los copos caían con esa placidez que nos transporta a otro mundo, un mundo más silencioso y sosegado. Decidimos que era el día perfecto para un paseo con raquetas por el camino que se adentra &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;hacía Aigüestortes desde cerca de Caldes de Boí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7W7Ie7TCI/AAAAAAAAAAs/looFdqXL3Zc/s1600-h/boi04.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 133px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7W7Ie7TCI/AAAAAAAAAAs/looFdqXL3Zc/s200/boi04.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318424521348959266" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nos per&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;trechamos y partimos sin mucha ceremonia hacía el comienzo de la caminata. Dejamos el coche ya cerca de la primera barrera del Parque Nacional, donde la nieve se empezaba a acumular en la carretera. Nos calzamos las raquetas y comenzamos a caminar por la ancha pista de acceso. La nieve caía a nuestro al rededor pausadamente y de la misma forma nos movíamos nosotros a través de ella, con calma y escuchando su crujido bajo nuestros pies, ese sonido especial que hace de caminar sobre la nieve recién caída una experiencia mágica.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;   &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7eTm3pFdI/AAAAAAAAABM/Z114WhlFRAU/s1600-h/boi05.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 133px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7eTm3pFdI/AAAAAAAAABM/Z114WhlFRAU/s200/boi05.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318432638403941842" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El paisaje alrededor parecía una fotografía en blanco y negro, sólo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;nuestros coloridos atuendos de montaña rompían la tónica general. La &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;nieve era dueña de todo y sólo unos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;pocos abetos se atrevían a conservar sus hojas en medio del crudo invierno, dotando a la película del contraste adecuado. Los demás árboles (hayas, abedules, arces...) hacía ya tiempo que las habían perdido y exhibían sus esqueletos helados que ocupaban toda la parte baja del valle. El bosque estaba a la espera, dormido, atento a la retirada de la nieve para co&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;menzar su febril actividad primaveral. Mientras tanto nosotros aprovechábamos estos momentos para conocer otra cara de este mundo, su cara menos amable pero también hermosa y única.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7YbSlw_lI/AAAAAAAAABE/brIef4H8Gok/s1600-h/boi03.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7Xmx2zIGI/AAAAAAAAAA0/zHUnFHhiUnU/s1600-h/boi02.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 133px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7Xmx2zIGI/AAAAAAAAAA0/zHUnFHhiUnU/s200/boi02.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318425271189315682" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El camino de vuelta lo hicimos por una estrecha senda que atravesaba el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;bosque por la margen izquierda del río. El boj crecía en tupidos setos a ambos lados del camino y los árboles cubiertos de nieve formaban un túnel helado a través del cual avanzábamos hundiéndonos en el grueso manto que cubría todo lo que la vista alcanzaba. La nieve era tan poco compacta que cada paso suponía hundirse en ella alrededor de medio metro, a pesar de calzar raquetas. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Caminar sin ellas hubiera sido una dura tarea.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7YbSlw_lI/AAAAAAAAABE/brIef4H8Gok/s1600-h/boi03.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 133px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7YbSlw_lI/AAAAAAAAABE/brIef4H8Gok/s200/boi03.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318426173329440338" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;De esta forma, caminando a media ladera entre las cumbres y el río y disfrutando de todas las sensaciones que el mundo a nuestro alrededor nos ofrecía tan generosamente, llegamos, sin más problema, al control de entrada al parque, cerca de donde se hallaba el coche.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Precioso valle, gran momento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-4000017872567391103?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/4000017872567391103/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=4000017872567391103' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4000017872567391103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4000017872567391103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2009/03/un-paseo-por-la-vall-de-boi.html' title='Un paseo por la Vall de Boí'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ETX63Ajf7n8/Sc7WR8leuCI/AAAAAAAAAAk/RpRqbU-2rng/s72-c/boi01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-7457269998104899610</id><published>2009-02-09T12:12:00.004+01:00</published><updated>2009-02-09T12:48:15.517+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='buceo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mar Rojo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arrecife'/><title type='text'>El Mar Rojo (y IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/El%20Mar%20Rojo%20-%20Arrecife.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 208px; height: 278px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/El%20Mar%20Rojo%20-%20Arrecife.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt; &lt;/style--&gt;&lt;span style="font-size:15;"&gt;El viaje toca a su fin. Los equipos yacen sobre la cubierta del Carlton como cadáveres de extraños peces. La gente va recogiendo sus cosas con esa cansina actitud que evidencia sus pocas ganas de irse. Han sido días especiales, mágicos, viviendo a caballo entre dos mundos, esperando el momento de volver a sumergirse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:15;"&gt;La mayoría de nosotros nunca había pasado tanto tiempo buceando en tan corto periodo. Todos hemos aprendido, en mayor o menor medida, a bucear mejor, pero lo que seguro que hemos aprendido es a amar a ese mundo subyacente, oculto de la mirada. Habrá quien no vuelva a bucear más en toda su vida (este deporte no es sencillo y no todo el mundo está dispuesto al esfuerzo que exige) pero eso no evitará que recuerde estas jornadas entre las más hermosas de su vida y, algún día de ese ficticio futuro, las evoque como una de las aventuras de su vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:15;"&gt;Aquí se quedará el Mar Rojo, donde ha estado siempre, incrustado entre esos dos enormes continentes, repleto de una vida que rezuma por todos los poros de su rocoso fondo y yace sobre y bajo sus arenas. Nosotros volveremos a nuestras extrañas rutinas, tan alejadas de ésta y de cualquier naturaleza, soportándolas, quizá, gracias a estos breves días en que la vida fue vida y nos sentimos un poco exploradores, nos creímos pioneros traídos de una época pasada a este mundo presente en el que nos creemos que todo lo tenemos sabido.&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-7457269998104899610?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/7457269998104899610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=7457269998104899610' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/7457269998104899610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/7457269998104899610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2009/02/el-mar-rojo-y-iv.html' title='El Mar Rojo (y IV)'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-2797200489040897265</id><published>2009-02-09T11:59:00.006+01:00</published><updated>2009-02-09T12:50:34.382+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='buceo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mar Rojo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='peces angel'/><title type='text'>El Mar Rojo (III)</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/El%20Mar%20Rojo%20-%20Peces%20Angel.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 283px; height: 212px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/El%20Mar%20Rojo%20-%20Peces%20Angel.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p  {mso-margin-top-alt:auto;  margin-right:0cm;  mso-margin-bottom-alt:auto;  margin-left:0cm;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:35.4pt;  mso-footer-margin:35.4pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Este mar nuca deja de sorprenderte. Cuando creías que no podría superarse a sí mismo, lo vuelve a hacer. Detrás de una roca, tras un coral de abanico o en medio de un banco de arena vuelve a aparecer lo increíble o, simplemente, lo que no esperabas ver en tu vida.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lo mismo es un Pez Payaso que golpea con “ferocidad” tus gafas cuando te acercas a mirar de cerca su casa, sea ésta una anémona o una caracola abandonada, o un pequeño Pez Pipa, una especie de Caballito de Mar alargado y transparente, o un enorme Napoleón, nadando majestuoso a tu lado, o un Pez Cirujano, más pequeño pero más colorido y armado en su cola con poderosos espolones que usa para defenderse, o, cuando ya te lo esperas todo y piensas que estás preparado para lo que venga, en ese momento, sobre el fondo arenoso, encuentra parado en toda su majestuosidad a un Tiburón Leopardo, tomando con calma su sesión de limpieza. Allí, delante de tí, pobre mortal que no perteneces a este mundo, simple invitado al que nadie invitó, está uno de los grandes señores de los mares. Un ser cuya especie lleva nadando en los mares desde mucho antes incluso de que nuestros antepasados fueran más que pequeños mamíferos parecidos a las musarañas que se escondían de las patas de los grandes dinosaurios.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Luego subes a la superficie y miras a tu alrededor. El sol ya se está poniendo tras las primeras montañas de las costa africana, a tus espaldas, las montañas del Sinaí en cuyas costas anclamos. El árido mundo que es la realidad para nosotros, terrestres animales, pero que posee también su singular atractivo, sobre todo cuando se encuentra uno en las aguas que separan dos continentes y tres mundos: África, Asia y este otro mundo acuático y oculto sobre el que flotamos y en el que, a veces, nos sumergimos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-2797200489040897265?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/2797200489040897265/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=2797200489040897265' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/2797200489040897265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/2797200489040897265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2009/02/el-mar-rojo-iii.html' title='El Mar Rojo (III)'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-2435896586479548187</id><published>2009-02-09T11:43:00.006+01:00</published><updated>2009-02-09T12:41:14.563+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='buceo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mar Rojo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anemona'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='peces payaso'/><title type='text'>El Mar Rojo (II)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/El%20Mar%20Rojo%20-%20Payasos%20y%20anemona%20roja.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 283px; height: 212px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/El%20Mar%20Rojo%20-%20Payasos%20y%20anemona%20roja.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p  {mso-margin-top-alt:auto;  margin-right:0cm;  mso-margin-bottom-alt:auto;  margin-left:0cm;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:35.4pt;  mso-footer-margin:35.4pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:15;"&gt;Contraste. Esa es la palabra que define este lugar. En medio del mar, rodeado por todas partes por un árido desierto de montañas peladas de piedra roja, se encuentra una de las mayores concentraciones de vida del planeta. Es inimaginable la cantidad de especies distintas que se encuentran bajo las aguas de este mar. Miles de formas distintas flotan a nuestro alrededor y cubren todos los rincones. El coral forma enormes colonias en las que se dan cita Peces Loro, Cocodrilo, Luna, León, Mariposa, Napoleón, Ballesta... La cantidad es tal que parece que estemos buceando en un acuario. Bosques de Gorgonias y Coral de Fuego junto al Coral de Mesa. Los corales blandos y las anémonas defendidas por los valientes Peces Payaso, que no dudarán en atacarte si te acercas a su “amiga”. Un sinfín de escenas, un sinfín de fotografías que perdurarán en nuestra memoria por largo tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:15;"&gt;Los arrecifes, objeto de nuestras inmersiones, son, por el contrario, un peligro constante para la navegación en esta zona. Casi todos ellos están marcados no sólo con pequeños faros sino también con los restos de algún naufragio. Barcos que acabaron allí sus días a causa de alguna historia, unas veces truculenta, otras, sencillamente, graciosa. Desde el capitán borracho, pasando por aquel otro que se peleó con su segundo (según cuentan a causa de la mujer del primero), hasta los macabros esqueletos de la guerra llenos de material bélico que se encuentran a cierta profundidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:15;"&gt;Nada le falta a este fondo marino, como si dotándolo de tanta diversidad y colorido se hubiera intentado compensar el monocrómico desierto que lo rodea casi por todas sus partes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-2435896586479548187?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/2435896586479548187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=2435896586479548187' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/2435896586479548187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/2435896586479548187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2009/02/el-mar-rojo-ii.html' title='El Mar Rojo (II)'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-2517447474481485164</id><published>2008-12-24T16:28:00.006+01:00</published><updated>2008-12-29T00:45:15.121+01:00</updated><title type='text'>El Mar Rojo (I)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Marrojo-morena.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 225px; height: 300px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Marrojo-morena.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;!--[if !mso]&gt; &lt;style&gt; v\:* {behavior:url(#default#VML);} o\:* {behavior:url(#default#VML);} w\:* {behavior:url(#default#VML);} .shape {behavior:url(#default#VML);} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p  {mso-margin-top-alt:auto;  margin-right:0cm;  mso-margin-bottom-alt:auto;  margin-left:0cm;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:35.4pt;  mso-footer-margin:35.4pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapedefaults ext="edit" spidmax="1027"&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;span style="font-family: georgia;font-family:georgia;font-size:100%;color:black;"   &gt;Comienzan los días de buceo en este espectacular mar. La primera ha sido un inmersión tranquilita en la que “sólo” hemos bajado a 27 metros. La fauna es realmente alucinante. No hemos hecho más que salir del puerto y ya hemos visto una raya moteada, un pez león y un sinfín más de bichos de los que ni conozco el nombre. El grupo, como me parece que es normal en estos viajes, es bastante variopinto. Parejitas, solitarios, grupitos... Pero en general la gente parece maja y, como mínimo tienen un interés común. Veremos cómo se va desarrollando todo.&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; font-family: georgia;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: georgia; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; font-family: georgia;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;color:black;"  &gt;La vida en el barco es bastante sencilla, poco más que bucear, comer y contemplar el mar con las montañas del Sinaí al fondo. En este momento nos encontramos en el Golfo de Akhaba (¿os acordáis de Lwarence de Arabia?) y el mar se encuentra muy tranquilo. Supongo que en este cerrado brazo de mar sólo se moverán las olas si sopla del Sudoeste. Aún así la segunda inmersión la hemos hecho con corriente, eso sí, a favor. No había más que dejarse llevar por ella a lo largo del arrecife y disfrutar de lo que se iba cruzando en nuestro camino. Los peces payaso, cofre, mariposa... lo llenaban todo de color y, para darle el toque espectacular al cuadro, un pez Napoleón y una manta raya nos han deleitado con su presencia. Según los expertos “no eran muy grandes”, a mí me han parecido enormes. Es lo que pasa cuando se es novato en estas lides.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-2517447474481485164?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/2517447474481485164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=2517447474481485164' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/2517447474481485164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/2517447474481485164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2008/12/el-mar-rojo-i.html' title='El Mar Rojo (I)'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-8892868467789558821</id><published>2008-12-16T19:50:00.001+01:00</published><updated>2008-12-17T00:04:23.616+01:00</updated><title type='text'>El Cairo (y II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La visita a esta ciudad es una auténtica aventura. Lo comprobaréis enseguida, e cuanto cojáis un simple taxi. Aquí los taxímetros no funcionan nunca, la gente ya conoce el precio del trayecto de un punto a otro de la ciudad y simplemente para al taxista y le comunica su destino. Si a este le viene bien la dirección le hace subir y al final le recoge el dinero. El taxista recogerá a más gente por el trayecto si la dirección coincide. Alguna vez puede haber alguna diferencia de opinión sobre el precio de la carrera, pero no es habitual. Para vosotros, sin embargo, simples y descarriados turistas, esta forma de funcionar os supondrá un problema. deberéis discutir el precio de la carrera antes de subiros al taxi porque, si no, os espera una acalorada discusión al llegar a vuestro destino. Es bastante normal que el precio de la carrera desde el aeropuerto al hotel sea prácticamente el doble que el precio del hotel al aeropuerto. Como se suele decir, las novatadas se pagan, aunque esta novatada sólo os costara dos o tres euritos, algo bastante trivial para vosotros pero un buen dinerito para ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún a pesar de todo esto, el taxi es uno de los métodos de transporte más recomendables. Solamente el metro puede resultar una alternativa, como forma de sortear los continuos atascos, siempre que estéis dispuestos a soportar las estrecheces que los transportes públicos comunitarios conllevan en esta multitudinaria ciudad. Los autobuses, además de ser tanto o más multitudinarios, tienen el mismo problema que el taxi, los atascos, con el añadido de que su tamaño les impide moverse con la misma agilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, lo importante para moverse por El Cairo es evitar las horas punta, cosa que no es nada fácil en una ciudad en la que a cualquier hora hay millones de personas desplazándose de un sitio a otro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-8892868467789558821?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/8892868467789558821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=8892868467789558821' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/8892868467789558821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/8892868467789558821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2008/12/el-cairo-y-ii.html' title='El Cairo (y II)'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-1600244671479832286</id><published>2008-12-05T20:25:00.001+01:00</published><updated>2008-12-05T20:29:47.690+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Egipto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cairo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viaje'/><title type='text'>El Cairo (I)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;   	&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 2.0  (Linux)"&gt;&lt;meta name="CREATED" content="20081204;22233300"&gt;&lt;meta name="CHANGED" content="16010102;0"&gt; 	 	 	 	 	&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Desde el frío invierno nos hemos trasladado a las cálidas temperaturas del Cairo. El desierto nos rodea pero esta ciudad vive dentro de sí misma. Millones de personas se agolpan en ella conviviendo dentro de un caos que parece la vaya a colapsar en cualquier momento. Miles de coches circulan ajenos a cualquier norma de circulación e incluso de prudencia. Sus calles son hervideros en los que se cuece una especial alquimia que a los ordenados europeos nos parece imposible. No entendemos como son capaces de sobrevivir inmersos en esta enorme metrópoli donde nadie parece preocuparse por nadie. Quizá sea su carácter individualista o, simplemente, el hecho de que a esta ciudad acuden todos los desheredados del resto del país a buscar su oportunidad lo que hace que nada parezca estable ni duradero. La contaminación cubre con sus manto gris las casas y los monumentos de un pasado milenario que recuerdan a nuestras escépticas miradas que ésta es la cuna de la civilización, que cuando los europeos no eramos más que un puñado de tribus bárbaras en esta parte del mundo existía una cultura que fue capaz de construir estructuras que todavía cuatro milenios después siguen causándonos asombro. Pasear a la sombra de las pirámides, observando los enormes bloques de los que están construidas, pregutándonos cómo fue posible que aquella primitiva gente pudiera transportarlos no es menos misterioso que pasear por su gran zoco, en medio del barullo y el trasiego de gente, y saber que esto ha sido así desde tiempos inmemoriales. No puedo dejar de imaginarme qué pensarían Alejandro Magno o Marco Antonio o, siglos más tarde, Napoleón al llegar como conquistadores a este pueblo que ya se encontraba en decadencia cuando Europa tan sólo comenzaba a ser. Hoy en día es una ciudad musulmana en su mayoría, aunque en ella todavía habita una de las confesiones cristianas más antiguas que existen, los Coptos, que ya habitaban estas tierras cuando en europa practicamente no habíamos oido hablar de él.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La llegada a esta ciudad es impresionante. El camino desde el aeropuerto hasta el centro ya deja boquiabierto a cualquiera, por muy avezado viajero que se sea. Un sinfín de coches se entrecruzan en sus amplias avenidas y las carreteras elevadas pasan a escasos metros de las ventanas abiertas de los edificios, dando la sensación de casi poder saludar a la gente que vive dentro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una vez en el centro nos encontraremos rodeados de cientos de personas prácticamente a cualquier hora del día. El bullicio, el continuo bramar de los claxons, las miradas curiosas a nuestro alrededor y el saludo de los desconocidos que nos dan la bienvenida a su querida ciudad es algo que irá calando en el viajero, haciendo evolucionar nuestro estupor original hacia un entrañable apego por esta ciudad imposible. Nada hay en el mundo comparable. Ninguna ciudad que encontremos será como esta, aunque esto os suene a perogrullada. El Cairo, la milenaria, la ciudad de los mil minaretes que gritan a los cuatro vientos sus oraciones, la señora del Nilo, es, sin lugar a dudas, una de las cunas de la civilización pero, también, un ejemplo perfecto de lo que la humanidad es y ha sido y, creo, de lo que será.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-1600244671479832286?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/1600244671479832286/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=1600244671479832286' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/1600244671479832286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/1600244671479832286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2008/12/el-cairo-i.html' title='El Cairo (I)'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-8179769179223448244</id><published>2008-02-13T13:39:00.014+01:00</published><updated>2008-11-01T15:40:35.255+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Machu Pichu'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tawantinsuyo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Incanato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Camino Inca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='treck'/><title type='text'>El Camino Inca (Perú III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Lo que hoy conocemos como Camino Inca perteneció antaño a una extensa red de caminos que conectaban los cuatro puntos cardinales del  Tawantinsuyo, el llamado Imperio Inca, con la capital de dicho imperio, Cuzco, que en Quechua significa "Ombligo del Mundo". Esta extensa red de caminos unian desde Quito en Ecuador, Pasto en Colombia, Atacama en Chile y Tucumán en Argentina con el centro de aquel gran imperio en el que "El Inca" residía, la ya mencionada ciudad del Cuzco. Estos caminos fueron parte importante en la prosperidad del Tawantinsuyo al facilitar las comunicaciones y el intercambio de mercancias entre sus diferentes partes, lo que en estas escarpadas tierras no resulta tarea fácil, sobre todo cuando llega la época de lluvias y los caminos se convierten en terribles lodazales extremadamente resbaladizos al borde mismo de profundos barrancos. Pero su principal función era la militar, de forma que las tropas se pudieran mover rápidamente a través de ellos y, mediante enclaves estratégicos, controlar su tránsito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Machu%20Pichu%201.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Machu%20Pichu%201.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Hoy en día este camino se ha convertido en uno de los mayores atractivos turísticos del Perú. Junto a la "perdida" ciudad de Machu Pichu suponen más del 50% de los ingresos por turismo de este país. Esta es una de las razones por las que ninguna carretera llega hasta aquí.  Para acceder a la ciudad hay que caminar varios días o tomar el tren que nos lleva hasta Aguas Calientes, al pie del cerro sobre el que descansan los restos. Contando además con que unas 2.500 personas visitan diariamente el lugar, podéis imaginar la masificación de todos los accesos. La caminata de tres días por el principal de los caminos Incas, el que antaño unía Quito con Tucumán pasando, cómo no, por Cuzco a través de 5.200 km, es uno de los trecks más concurridos que he hecho en mi vida. A pesar de la limitación a 500 personas diarias, el Cápac Ñan (Camino Real) se convierte, en los lugares más escarpados, en una larga fila de personas que se extiende delante y detrás tuyo. En esta fila se entremezclan turistas y porteadores, fácilmente distinguibles por la cantidad de carga que transportan. Todos ellos conforman una singular comitiva junto a la cual realizas el camino y charlas por las tardes cuando llegas a las zonas de acampada habilitadas a lo largo de toda la ruta. Estas zonas sufren el castigo de la masificación pero, al mismo tiempo, limitan este daño a lugares determinados, evitando que se extienda por toda la longitud del camino y facilitando la limpieza y el cuidado. Aún así, para caminantes acostumbrados a caminatas solitarias, esta ruta puede resultar un poco agobiante si no se disfruta de una forma distinta, entablando amistad, o simplemente conversación, con nuestros ocasionales acompañantes. En las Naciones Unidas no encontraréis una diversidad cultural como la que vais a encontrar en estas largas jornadas de esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Acceso.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Acceso.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Nos recogió un pequeño colectivo en Cuzco que nos transportó hasta el principio del camino situado en Cori-huayra-china (del quechua "venteadero de oro"). Tras almorzar y pasar los trámites burocráticos, accedimos al camino que en un primer momento sigue la vía del tren y el cauce del río hasta que se separa de él internándose por un largo valle envuelto en las brumas que la tarde y el bosque siempre traen a estas alturas del año. El esfuerzo del primer día es liviano, no más que un paseo que nos aproxima al verdadero esfuerzo de esta caminata. Durante esta jornada podremos contemplar varios antiguos asentamientos, tanto de índole religiosa como agrícola, cosa que en la cultura Inca no andaba muy separado. El guía nos ayudará a distinguir cómo aquellas gentes aprovechaban las formas que la naturaleza les ofrecía para recrear sus símbolos sagrados. Así podremos ver a la serpiente, símbolo del submundo, en las eses de un río que abraza una zona agrícola de terrazas. O el puma, símbolo de nuestro mundo terrestre, inscrito en la forma de una pared rocosa. De esta forma tan amena llegaremos al primer campamento, un rosario de pequeños claros numerados que son asignados a cada grupo y que siempre se encuentran cerca de alguna casa. Los lugareños aprovechan esta circunstancias para obtener algún dinero extra con la venta de refrescos y otros artículos. A cambio son los responsables del mantenimiento de los sanitarios instalados en su zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Colibri.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Colibri.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El atardecer nos ofreció un bello espectáculo en el que diminutos colibrís de mil colores libaban el néctar de las flores mientras al fondo las nubes jugaban con la cumbre nevada de Montaña Verónica. La luz se difuminó en una clara y fría noche en la que la tertulia se alargó más de lo que debería para el esfuerzo que nos esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Montanya%20Veronica.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Montanya%20Veronica.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El segundo día amaneció frío y brumoso pero el sol se encargó rápidamente de disipar cualquier duda. Por delante nos esperaba la mayor altura que atravesaríamos en todo el treck, el paso de Huarmihuañusca o paso de la Mujer Muerta, con sus 4.200 m., representa un enorme esfuerzo para todos aquellos viajeros con prisas que no han realizado una conveniente adaptación a la altura. En realidad, a pesar del desnivel que hay que salvar desde el campamento, si habéis realizado una buena adaptación y contáis con la inestimable ayuda de la "hoja sagrada" no será tan terrible como lo que os espera al día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Vista%20atras.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Vista%20atras.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El camino se interna en el valle hacía su cabecera, atravesando zonas de espesa vegetación y alcanzando sin demasiado esfuerzo las zonas de descanso habilitadas y en las que encontrareis gente bien dispuesta a venderos agua, refrescos o alguna cosa de comer. Es después de la segunda de estas zonas, donde se conjugan el aumento de la pendiente y la ya considerable altura, donde a vuestros pulmones les comenzará a faltar el aire y vuestra cabeza empezará a preguntarse por qué estáis aquí. Cuando esto ocurra dejad de mirar la larga fila de personas que se extiende delante vuestro y giraros a mirar la majestuosidad de las montañas y el bosque que, poco a poco, vais dejando atrás. No tengáis prisa, no se viene aquí a correr ni a ser más rápido que nuestros ocasionales compañeros de treck. Lo importante es buscar el ritmo que nos permita disfrutar de esta hermosa experiencia, aunque esto suponga que nos adelanten las quinientas personas que caminan con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Huarmihuanyusca.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Huarmihuanyusca.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El paso es un lugar ideal para descansar y reunirse con el desperdigado grupo, siempre que el tiempo acompañe. El viento puede soplar con mucha fuerza , lo que suele limitar bastante la estancia en este lugar. Sin embargo hoy parece que el viento no debe ser tan fuerte (aunque sopla con ganas) porque hay bastante gente aquí arriba sacándose las correspondientes fotos. Nosotros nos reunimos también y tomamos un bocado contemplando el espectacular paisaje a ambos lados del collado. Las nubes jugaban al escondite entre los escarpados valles mientras el sol lo hacia con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Descenso.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Descenso.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Comenzamos la bajada al mismo tiempo que la niebla comenzaba su ascensión y nos incluía en su peculiar juego de escondite. Tan pronto nos encontrábamos inmersos en una nube como el sol brillaba encima nuestro. Debajo nuestro un fluctuante mar blanco nos ocultaba nuestro campamento, el que sólo pudimos ver tras descender por debajo de las juguetonas nubes. Tras un pequeño esfuerzo más llegamos a una extensa area de acampada dispuesta en terrazas separadas para cada grupo. Allí nos esperaban ya las tiendas montadas y por fin pudimos abandonar la mochila, que ya parecía habérsenos incrustado en la espalda.&lt;br /&gt;La tarde transcurrió tranquila, tanto que un pequeño antílope acudió a comer hasta las cercanías y se dejó, no sin cierto recelo, fotografiar por nuestras "inquietas" cámaras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Antilope.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Antilope.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tras la cena y con la noche llegó la tormenta y nos retiramos a nuestros sacos. Intentámos conciliar el sueño pero era imposible con semejantes truenos. Parecía como si la montaña se desgajara y luego se derrumbara hasta casi rozar nuestras tiendas. El cielo se iluminaba intensamente y casi de inmediato el suelo vibraba debajo nuestro mientras todas las montañas del mundo chocaban unas contra otras. Al finál todo se calmo y pudimos conciliar el sueño, mientras la lluvia repiqueteaba sobre las lonas de nuestras tiendas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Juego.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Juego.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La mañana amaneció fresca y humeda mientras el sol jugaba al escondite entre las nubes. Desayunamos mientra nuestra guía nos contaba que en aquel lugar, según la leyenda, habitaban los "machus", unos espíritus que se dedicaban a importunar a los viajeros y que, según se decía, provocaban el sueño de las mujeres para dejarlas preñadas. Como podéis imaginar nos reimos un rato de la leyenda, pero la cara de nuestra guía indicaba que ella creía firmemente en ella y que había pasado una noche terrible pensando que todos aquellos ruidos que la tormenta había provocado no eran si no manifestaciones de estos espíritus tan "juguetones". Comenzamos la caminata ascendiendo al primer collado del día entre la larga serpiente de gente  que siempre acompaña en estos pasos. Sobre él nos esperaban los primeros restos de la jornada, un asentamiento mezcla de puesto militar, templo y posada en la que descansaban los corredores que conformaban la eficaz red de "mensajería" del imperio. Cada corredor realizaba unos kilómetros y cuando se acercaba al fin de su etapa hacía sonar un cuerno para que el siguiente corredor estuviera preparado. De esta forma, se cuenta, el Inca podía comer pescado fresco traido desde el mar y que llegaba hasta él en un solo día. A un lado del collado se podía apreciar una ventana en la roca por la que, según nos relató nuestra guía, el sol iluminaba al amanecer del solsticio de verano una roca sagrada en el asentamiento que se encontraba descendiendo por el otro lado del collado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Sayacmarca.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Sayacmarca.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tras un corto descenso alcanzamos éste lugar y desde él contemplamos la ventana sagrada. Como ésta era natural no cabe más que suponer que todo el asentamiento, y en especial el pequeño templo al aire libre, se habían construido en función del lugar indicado por el sol en ese día tan especial. La obsesión de este pueblo por el sol y las fases del año tiene un fundamento mucho más que religioso ya que de esta forma podían controlar las fechas de siembra, cosecha y demás actividades agrícolas tan importantes para ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuamos la larga caminata que ese día nos esperaba y que nos llevaría a atravesar dos collados más entre los cuales las ascensiones acumulaban cientos de metros en nuestras piernas y los descensos por las estrechas escaleras dejaban su inflamado recuerdo en nuestras rodillas. Era alucinante contemplar a los porteadores bajar corriendo con sus pesados fardos por aquellos minúsculos escalones por los que nosotros bajábamos intentando alejar el vértigo de nuestras mentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Intipata.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Intipata.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Atravesamos varios asentamientos ese día, todos de caracter agrícola, pero uno en especial se destaca entre ellos. "Intipata" (Lugar del Sol) se ve por primera vez desde el último de los collados que se atraviesan en esta larga jornada. Situado a media ladera parece minúsculo desde allí, lo que nos dá una cercana impresión de la altura a la que nos encontramos. Parece tan solo una muesca tallada en la verde selva que lo rodea, pero al acercarnos nos damos cuenta de sus verdaderas dimensiones. Estrechas terrazas cubren más de cien metros de desnivel en la empinada ladera, comunicadas por vertiginosas escaleras de estrechos escalones en las que caminar se convierte en casi un ejercicio de circo. En ellas se cultivaban, según la disposición y elevación, distintos tipos de plantas comestibles que luego se enviaban a los distintos asentamientos y, cómo no, a la capital del imperio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Arco%20Iris.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Arco%20Iris.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tras Intipata llegamos al último campamento antes de Machu Pichu. En él encontramos incluso un bar en el que desgustar una cerveza fría y donde pudimos sentarnos en una terraza desde la que se comtemplaban los hermosos y profundos valles. Sobre ellos, debido a la gran humedad de la zona que provoca pequeños chubascos,  los arcoiris coronaban las montañas dandole al lugar un halo mágico. Esto, mezclado con la cercanía de nuestro destino, la mítica ciudad perdida, provoca un estado contemplativo que nos aleja del bullicioso entorno en que nos encontramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de una excelente cena llegó la despedida de los porteadores. Intercambiar regalos y comentar las anectodas del viaje nos permitió acercarnos un poco más a esos superhombres que nos habían permitido, gracias a su esfuerzo, este mágico viaje. Por la mañana ellos se dirigirían directamente al tren mientras que nosotros nos encaminariamos al último control del camino, para intentar ser de  los primeros en alcanzar la mítica ciudad y evitar las aglomeraciones que, inevitablemente, se producen en este apartado pero concurrido lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Amanecer.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Amanecer.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Nos levantamos antes que el sol y tras despedirnos de nuestros amigos definitivamente nos dirigimos hacia el control de entrada. No eramos los primeros en llegar y tampoco podíamos distinguir delante nuestro cuantas personas había debido a la impenetrable oscuridad pero, poco a poco, el sol fue saliendo tras la capa de nubes y, gracias a su calor, estas fueron ascendiendo a traves del bosque mientras se dejaban atrás jirones enganchados en las copas de los arboles. Un amanecer mágico, como tantas otras cosas en estos lugares, que nos preparaba para la ansiada visión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Machu%20Pichu.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Machu%20Pichu.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;No eramos los primeros pero estabamos cerca, así que, tras formalizar los últimos trámites, comezó una extraña carrera en la que una regla tácita te impedía adelantar a tu predecesor si este no se apartaba a un lado, con lo cual la única manera de avanzar era pegarte a él para que aumentara el ritmo y conseguir que se agotara y te dejara pasar. Curioso pero un poco estresante. El premio de esta carrera era ser uno de los primeros en alcanzar "Intipunku" o Puerta del Sol, la mítica puerta por la que solamente el Inka y su nobleza podían acceder a esta impresionante ciudad. Desde allí la visión es espléndida. Toda la ciudad se despliega delante nuestro y las habituales brumas la envuelven confiriendole un halo mágico que despierta nuestra sobrexcitada imaginación. Este es el fin de la larga caminata. Ahora sólo nos queda vagar por los hermosos restos y contemplar la magnificencia de esta civilización, pero no debemos olvidar que ésta fue construida con el sudor de los pueblos vencidos y que eran trasladados aquí a la fuerza para cultivar estas tierras. Debido a ello, cuando el Incanato fue destruido por la guerra civil y la "oportuna" llegada de los españoles, todas estas monumentales construcciones fueron abandonadas por sus pobladores que, sin más, regresaron a sus tierras de origen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Intipunku.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Camino%20Inca%20-%20Intipunku.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Un hermos viaje con un hermoso final del que, si tenéis curiosidad, podréis encontrar fácilmente la información que queráis en la red. Yo, por mi parte, atesoro el recuerdo de este viaje y de sus cambiantes paisajes en un privilegiado lugar de la memoria, junto a los compañeros con los que viví estas hermosas jornadas: Espe, Fernando, Raul y Gonso, un abrazo para todos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-8179769179223448244?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/8179769179223448244/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=8179769179223448244' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/8179769179223448244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/8179769179223448244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2008/02/el-camino-inca-per-iii.html' title='El Camino Inca (Perú III)'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-1292334222389718436</id><published>2008-01-19T17:40:00.000+01:00</published><updated>2008-02-12T00:14:41.786+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sta. Cruz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Punta Union'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Perú'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alpamayo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cordillera Blanca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Huascaran'/><title type='text'>La Cordillera Blanca (Perú II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Huascar%E1n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Huascar%E1n.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Esta cordillera es el centro de la mayoría de actividades andinistas en el Perú. Situada en el Centro - Norte del país y a unos 1.000 Km del Ecuador es la cordillera tropical más alta del mundo, llegando a los 6.768 m. en la cima del Huascarán (del Quechua "Cadena de Montañas"), que es la más alta del Perú. Junto a la próxima Cordillera Negra, situada al Oeste, conforman el valle del río Santa conocido por el Callejón de Huaylas. En él se encuentra la ciudad de Huaraz, capital del valle y de las actividades de montaña en esta hermosa cordillera. En esta ciudad podéis encontrar todo lo que necesitéis para emprender cualquier caminata, ascensión, escalada y demás, desde un saco de dormir hasta guías de montaña y arrieros con sus reatas de mulas. Existen muchas agencias que ofrecen similares paquetes por lo que es recomendable darse una vuelta por ellas buscando el mejor precio y, muy importante, la que nos inspire mayor confianza.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Laguna%2069.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Laguna%2069.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El camino por excelencia en esta cordillera es el de Sta. Cruz. Nosotros lo combinamos con una ascensión hasta la hermosa Laguna 69, que recorre un precioso valle situado a los pies del imponente Huascarán con su cumbre bífida. Mediante un colectivo nos desplazamos hasta Yungay y de allí alcanzamos nuestro primer campamento a los pies del imponente nevado. Después de montar tiendas y sin apenas peso ascendimos valle arriba entre milenarios olivos silvestres y acompañados por el incesante rumor del agua que aumentaba su volumen al pasar cerca de las abundantes cascadas que las nieves perpetuas de las escarpadas cumbres alimentan incesantemente. Tras un primer escalón el valle se encajonó y el viento comenzó a soplar con violencia. Pensábamos que nos iba a dificultar la ascensión pero no fue más que un pequeño susto. Al salir del pequeño callejón descubrimos una pradera verde y tupida en las que las vacas rumiaban con absoluta tranquilidad. El viento se calmo de repente y un tímido sol nos iluminó como invitándonos a entrar en la tranquila pradera. Avanzamos por ella acompañados por el roce de nuestras botas sobre la hierba hasta alcanzar un nuevo muro por el que zigzagueaba una estrecha senda. Con menos esfuerzo del que aparentaba necesitar, sobre todo debido a la altura que nos encontrábamos cercana ya a los 4.000 m., ascendimos hasta alcanzar una última lengua herbosa que nos llevó directamente a la preciosa laguna.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La Laguna 69 no posee un nombre propio por lo que es conocida por su número de catálogo. Seguramente los habitantes de la zona sí tengan un nombre para esta extremadamente azul laguna en la que el cielo se refleja sin que ningún tipo de vida en el agua pueda teñirlo. La altura y la extrema frialdad de sus aguas evitan que en ella puedan habitar las algas que dan ese bonito tono verdoso a sus vecinas situadas a menor altura. Aún así nos encontramos nadando tranquilamente a una pareja de patos que parecían haber buscado estos tranquilos parajes para su apareamiento. De origen glaciar, todavía se pueden ver unos cientos de metros más arriba las lenguas glaciares que la formaron y que hoy en día todavía la alimentan. Un hermoso paisaje andino que sin duda vale la caminata que nos conduce hasta aquí.&lt;br /&gt;Regresando por el mismo camino llegamos a nuestro campamento con las últimas luces de la tarde jugueteando con las aguas del rió que abrazaba nuestro campamento. En su contemplación cenamos y luego terminamos la sobremesa con el imponente espectáculo de las estrellas sobre el trópico.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Llanganuco.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Llanganuco.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Al día siguiente cogimos otro colectivo para llegar hasta Vaquería, lugar donde empezaba realmente el treck. En una abarrotada furgoneta en la que entramos 20 personas de una forma prácticamente milagrosa ascendimos por una empinada y zigzagueante pista hacía el Portachuelo de Llanganuco, a más de 4.700 m., desde el que se tiene una preciosa visión de la cima bicúspide del imponente Huascarán. Un largo y traqueteado descenso nos condujo al pequeño pueblecito que era nuestro ansiado destino (por el deseo de bajar de aquella mezcla entre lata de sardinas y ataúd comunitario).&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Vaquer%EDa.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Vaquer%EDa.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tras conocer a nuestro arriero cargamos las mulas y comenzamos el camino. Primero desciende un poco por el valle hasta alcanzar un río que se une a él por la margen izquierda y por el que se emprende el ascenso. Primero atravesando campos de labor y comunidades en las que los niños, adultos y animales de corral vagan igual de libremente. Poco a poco se van dejando atrás las últimas casas y el valle se va estrechando y empinando hasta alcanzar una zona de prados altos en los que las vacas y los caballos vagan igual de libres que sus vecinos de alturas inferiores. En esta zona el valle se ensancha formando un autentico paraíso para sus habitantes de cuatro patas. Las praderas de hierba están jalonadas de Queñuas, el curioso árbol autóctono de corteza roja y despellejada en finas láminas que le ayuda a superar los rigores de estas altitudes. Las cumbres de los nevados se muestran indiferentes y altivas mientras el frío y la humedad se empiezan a adivinar más que a notarse.&lt;br /&gt;Prácticamente al final de este largo y amplio valle, donde el camino parecía querer empinarse en serio, acampamos. A unos 3800 m. y cerca de un riachuelo montamos el círculo de tiendas y corrimos a embadurnarnos de repelente. Aún a esta altura sobreviven esas molestas criaturas llamadas mosquitos, muestra clara de nuestra cercanía al ecuador. Mientras intentábamos hacer un fuego de campamento la tarde cayó y con ella la lluvia en la forma que lo suele hacer en las montañas, con lo cual todos nos refugiamos en nuestras respectivas tiendas hasta la hora de cenar.&lt;br /&gt;La lluvia continuó hasta tarde y sólo una necesidad física imperiosa me permitió contemplar el maravilloso espectáculo que el cielo estaba dando. En una atmósfera absolutamente limpia las estrellas no encontraban prácticamente oposición para lucir y lo hacían. Millones de ellas competían por ocupar todos los rincones del cielo y el poco vacío entre ellas desaparecía difuminado por su esplendor. A veces uno agradece sus necesidades más ordinarias.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Taulliraju.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Taulliraju.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El día siguiente amaneció despejado y nos invitaba a comenzar el duro trayecto que teníamos por delante. Había que subir hasta Punta Unión a 4.750 m. y luego descender hasta el siguiente campamento que quedaba un poco por debajo de los 4.000. Tras el desayuno comenzamos la caminata sin prisas, aunque la suave pendiente incitaba a elevar el ritmo el obstáculo al que nos enfrentábamos nos invitaba a reservar fuerzas.&lt;br /&gt;Fuimos ascendiendo suavemente hasta la cabecera del valle y allí nos desviamos hacia el Oeste mientras la pendiente se elevaba cada vez más. Aquí fue donde nos encontramos a una caballería que no había soportado el esfuerzo. Según nos contó nuestro arriero el mal de altura también les afecta a ellas. Debido al esfuerzo y la falta de oxígeno su corazón comienza a bombear sin freno y aumenta su presión sanguínea hasta provocarles un derrame cerebral. En estos casos el arriero, como medida desesperada, les practica un corte en la oreja con el fin de reducir la presión, pero en muchos casos es inútil. El cadáver devorado por los cóndores y demás animales, para los que es un auténtico regalo en estas desoladas alturas, nos recordó, por si no lo teníamos bastante presente, el esfuerzo al que nos enfrentábamos.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Camino%20de%20Punta%20Uni%F3n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Camino%20de%20Punta%20Uni%F3n.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;En la distancia podíamos distinguir ya nuestro destino, una pequeña muesca en forma de V en medio de una enorme pared coronada por imponentes glaciares. Pasamos por unas lagunas, que aquellos mismos monstruos blancos habían formado antes de retirarse a la parte más alta de la cordillera, y allí el camino se convirtió en un zig zag que serpenteaba encima de nosotros de forma desafiante. Al final de él Punta Unión parecía todavía lejana a pesar de encontrarnos a sus mismos pies. Precisamente aquí fue en donde a nuestro taciturno guía se le desató la lengua. Yo pugnaba por mantener una conversación con él al mismo &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Punta%20Uni%F3n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Punta%20Uni%F3n.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;tiempo que mis pulmones me exigían todo el aire que podía meter en ellos para que mis piernas no se pararan. Por suerte para mí, a mitad subida nos alcanzó el guía de otro grupo y Efraín (nuestro guía) decidió que la tortura a la que me estaba sometiendo era suficiente. Continué mi camino en solitario observando delante y detrás de mí los desperdigados caminantes que intentábamos alcanzar la misma meta.&lt;br /&gt;Cerca del mediodía llegué a la "diminuta" V para comprobar sus enormes proporciones. Allí se encontraban ya varias personas que lo habían alcanzado antes. Mientras contemplábamos el colosal espectáculo comimos algo y renovamos &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Punta%20Uni%F3n%20hacia%20Sta%20Cruz.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Punta%20Uni%F3n%20hacia%20Sta%20Cruz.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;fuerzas para el largo descenso. El nuevo valle se abría a nuestros pies, con un estrecho río que formaba dos enormes lagunas que ocupaban toda la amplitud del valle. Detrás nuestro dejábamos el hermoso espectáculo de las cumbres nevadas para adentrarnos de nuevo en las verdes praderas habitadas por caballos y vacas. Antes del descenso cumplimos con nuestro "ahumado" ritual que compartimos con Enricco. Todavía no lo sabíamos, pero aquel iba a ser el primero de muchos encuentros a lo largo del viaje. El azar juega con nosotros como un dios caprichoso.&lt;br /&gt;Comencé el descenso muy lentamente para así disfrutar de la gloriosa visión que se me ofrecía e incluso llegué a sentarme sobre una piedra para&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Ririjirca.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Ririjirca.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; sacar mi flauta tocar un rato mientras contemplaba el magnífico circo glaciar que estaba dejando a mis espaldas, a los pies del cual una preciosa laguna reflejaba el azul del cielo convirtiéndolo en un morado intenso. Pero esto no duraría mucho. Las nubes se comenzaban a aferrar a los altos picos y, poco a poco, descendían sobre el valle amenazando con envolvernos. Apresuré un poco la marcha y alcancé por fin el campamento poco después de las tres. Las nubes eran cada vez más espesas pero seguían aferrándose a las alturas, así que el sol todavía brillaba en el valle. Temiendo que el día siguiente amaneciera nublado descendí un poco más por el valle, ya sin la mochila, en busca de la mítica montaña que, en principio, debíamos contemplar en la jornada siguiente.&lt;br /&gt;En una media hora alcancé la entrada de un valle que se abría hacia el Noroeste y, allí en su cabecera, imponente a pesar de no ser "su mejor perfil", se mostraba la montaña que ha sido calificada como la más hermosa del mundo, el Alpamayo. Con tan "sólo" 5.947 m., esta pirámide de hielo se alza majestuosa en a las espaldas de su hermano mayor, el Quitaraju, con 6.036 m., conformando con sus otros vecinos, ninguno inferior a los 5.500 m., una hermosa pared de hielo que cierra en su totalidad el "pequeño" valle al que me había acercado.&lt;br /&gt;Tras unas fotos y un cigarro regresé al campamento en busca del merecido descanso. Mientras me acercaba las nubes habían ocultado definitivamente Punta Unión y toda la cabecera del valle y se acercaban amenazadoras. Aún tardó un poco en llover pero, al final, comenzó a caer. Y lo &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Alpamayo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Alpamayo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;hizo con fuerza, de una forma que hacía presagiar que esa noche no íbamos a ver las estrellas, ni aunque una imperiosa necesidad, de madrugada, lograra sacarnos de la tienda.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente nos esperaba una pequeña sorpresa. Había nevado a muy poca altura por encima del campamento. A unos 20 m. más de altitud aparecía todo el paisaje blanco. Aparentaba que el glaciar se hubiera extendido durante la noche hasta casi llegar a nuestro campamento. Como no, hacía frió y seguía cubierto. En ese momento pensé que había sido un acierto acercarme el día anterior a ver el Alpamayo, hoy las condiciones no iban a ser muy propicias.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Condor.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Condor.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tras calentarnos el cuerpo con el desayuno comenzamos la caminata. Primero subiríamos un poco por el valle al que me había acercado el día anterior hasta llegar a un punto desde donde nuestro guía nos decía podríamos ver el Alpamayo desde una buena perspectiva. Aquello no sería posible. Las nubes jugaron con nosotros durante una hora abriendo claros tras los que divisamos las cercanas compañeras de la deseada montaña pero, ese día, la cumbre más hermosa del mundo se mostraba esquiva. No así un enorme Cóndor que vino a consolarnos con su presencia.&lt;br /&gt;Al final desistimos y comenzamos nuestro descenso por el amplio valle, atravesando manchas de Quiñoa cubiertas de musgo por todas partes y bajo la indiferente mirada de las vacas que pastaban tranquilamente. El camino buscaba las laderas del valle al llegar a los dos lagos que lo cubrían de lado a lado. En ellos las aves acuáticas pescaban sin ni siquiera prestarnos atención y los caballos buscaban la jugosa hierba de sus orillas sumergidos casi hasta el pecho. Detrás &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Quebrada%20Arhuaycocha.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Quebrada%20Arhuaycocha.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;nuestro los nevados nos ofrecían su colosal presencia siempre que las nubes se lo permitieran. Estas, con el transcurrir de la jornada, fueron desapareciendo y al mediodía el sol volvía a lucir con fuerza.&lt;br /&gt;En esta continua contemplación y con la conversación casual con otros caminantes fue, poco a poco, transcurriendo la jornada. Al final llegamos a un lugar donde el valle comenzaba a estrecharse pero aún formaba pequeñas praderas herbosas a sus costados. Aquel fue el campamento de aquella noche, un campamento en el que el aire soplaba con bastante fuerza y por el que las nubes atravesaban como visitantes ocasionales en su ascenso hacía las altas cumbres que les cerraban el paso.&lt;br /&gt;Con este juego de nubes el sol fue diciéndonos adiós y nosotros nos dispusimos, tras la frugal cena, a disfrutar la última noche del treck frente a un pequeño fuego de campamento. Humo, conversación y el último trago al Canadian, que atesoraba en mi mochila para las frías noches, conformaron una hermosa velada junto aquel variopinto grupo de caminantes.&lt;br /&gt;La última jornada se presentaba tranquila. Un sencillo paseo por la orilla del río que, en este tramo final, discurría por un estrecho cañón. Tanto es así que el final poseía una puerta con la que se podía cerrar el valle. La vegetación volvió a cambiar. Los árboles &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Quebrada%20de%20Sta%20Cruz.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Quebrada%20de%20Sta%20Cruz.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;hicieron su aparición y, entre ellos, Pitas y S. Pedros en elevado número. Uno de los compañeros holandeses, botánico, nos explicó cómo se prepara en estas tierras el sagrado S. Pedro para extraer de él la mescalina, de consumo tan habitual en estas tierras en rituales sagrados y no tan sagrados.&lt;br /&gt;En poco más de dos horas nos encontrábamos en Cashapampa, un pequeño pueblecito de casas más bien dispersas cuyo núcleo poblacional no era mucho más que unas pocas tiendas y la escuela. Allí cogimos un taxi y luego un colectivo que nos llevaría de vuelta a Huaraz.&lt;br /&gt;Tras un par de días de descanso y después de despedirme de mis compañeros de viaje me dirigí a un lodge en las montañas desde el que visitar algún valle más en aquella preciosa cordillera. Desde él visité la hermosa laguna Churup la primera jornada, realizando la ascensión desde el &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Cashapampa.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Cashapampa.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Oeste para así alcanzar la parte superior de la laguna y descender luego por la ruta normal. En esta caminata me di cuenta de cuan relativas pueden resultar a nuestro ojo las dimensiones en estas ciclópeas montañas. Lo que parece cerca puede resultar un esfuerzo supremo y lo que en la distancia parece un pequeño escalón puede ser un insalvable obstáculo cuando nos acercamos a él. A pesar de todo esto conseguí mi objetivo y pude disfrutar de una vista inigualable de este paisaje frecuentado por los lugareños y las jóvenes parejas del vecino pueblo de Pitec.&lt;br /&gt;La última caminata de mi visita a esta cordillera la había reservado para un cómodo aunque largo paseo por el mismísimo corazón del parque natural. Ascendiendo por la Quebrada Cojup para alcanzar la cabecera de un valle glaciar rodeado de altos nevados y glaciares tropicales. Un hermoso y solitario valle en el que no me crucé en todo el día más que caballos y vacas que pastaban tranquilamente y nada más que los &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Laguna%20Churup.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/Cordillera%20Blanca%20-%20Laguna%20Churup.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;pájaros y el viento rompían el silencio. Disfruté de una calma jornada en la que pude dedicarme a la contemplación y meditar sobre todas las cosas que me habían sucedido en este viaje, un largo viaje que me había traído a esta soledad tan apartada en la que ahora me encontraba. Es hermosa la sensación de estar lejos, apartado y abandonado del bullicioso mundo que creemos tan real y tan sólo es una ficción que hemos creado para sentirnos seguros en este lugar en el que la única seguridad es que ahora estamos vivos y, algún día, dejaremos de estarlo. Carpe Diem.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-1292334222389718436?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/1292334222389718436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=1292334222389718436' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/1292334222389718436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/1292334222389718436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2008/01/la-cordillera-blanca-per-ii.html' title='La Cordillera Blanca (Perú II)'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-8209497429296198015</id><published>2007-12-03T21:03:00.000+01:00</published><updated>2007-12-05T21:35:44.888+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amantani'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='titicaca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='taquile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='peru'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='isla del sol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bolivia'/><title type='text'>El Lago Titicaca (Perú I)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0001.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0001.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El lago Titicaca, situado a 3810 msnm es el lago navegable más alto del mundo. Con una extensión de 8.562 km2 es el segundo lago más grande de Sudamérica y lo comparten las naciones de Perú y Bolivia. De sus 42 islas visitaremos tres de ellas, las más grandes y las únicas habitadas permanentemente descontando a la pequeña comunidad de la Isla de la Luna en Bolivia.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Además de estas islas en el lago Titicaca existen una serie de islas flotantes construidas a partir de la totora, una especie de junco autoctono de este lago que posee una extraordianria flotabilidad y cuyas raices se separan del sustrato en las épocas de crecida y flotan libremente en espera del descenso de las aguas. Las islas se construyen sobre estas raices amontonando capa tras capa la totora y anclando la isla resultante a las zonas menos profundas del lago. En cada isla suelen vivir varias familias y en algunas de ellas se han construido escuelas, iglesias y tiendas de alimentación, aunque lo normal es que sus habitantes se acerquen a las ciudades de las orillas del lago periodicamente a intercambiar pescado por comida y productos manufacturados. Conforman estas islas un pequeño universo flotante que tienen su origen en familias que habitaban en sus barcas construidas de la misma totora y que unian entre sí para ganar estabilidad y sociabilidad.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0003.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0003.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La mayoría de los habitantes de estas islas así como de la parte norte del lago son Quechuas, una de las dos etnias que han poblado el lago historicamente. La otra son los Aymaras, localizados en la parte sur. Cada una de ellas posee su propio lenguaje, bien diferenciados entre sí, hasta el punto de tener serios problemas de conmmunicación entre ambas. Las dos primeras islas que visitaremos en este viaje son Quechuas y se encuentran situadas en el lado peruano del lago, Amantaní y Taquile, la tecera y más grande de las tres es Aymara y se la conoce como Isla del Sol.&lt;br /&gt;La etimología de la palabra Titicaca parece ser Piedra del Sol aunque algunos de sus habitantes lo traducen por Piedra Jaguar, uno de los tres animales más sagrados tanto para Aymaras como para Quechuas. La razón de la confusión puede ser una piedra situada en la Isla del Sol que posee una cierta forma de jaguar inscrita en ella y de la cual se cuenta surgió el mismo sol en el principio de los tiempos. En definitiva, tanto para los Aymara como para los Quechua, el mundo entero surgió de este lago, así como el primer Inca, Manco Capac, que también se cuenta surgió de sus aguas. Es curioso que los pobladores de las "Islas Flotantes" comenzaran a construirlas precisamente para huir del propio Imperio Inca.&lt;br /&gt;Con el frío de la mañana abordamos en Puno la embarcación que nos habría de llevar ese día hasta la isla de Amantaní realizando una pequeña escala en las islas flotantes cuyos habitantes han encontrado en el turismo un negocio mucho más rentable que la pesca. Después de esta visita y un corto paseo en una canoa de totora, la embarcación tradicional del lago, abandonamos el laberinto de juncos para adentrarnos en zonas más profundas y navegar hasta el primero de nuestros destinos. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0010.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0010.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Cerca del mediodía atracamos en Taquile donde nos esperaban las mujeres del pueblo para ofrecernos hospedaje. En esta isla no existe ningún tipo de hotel o similar por lo cual la única manera de alojarse en ella es en casas particulares. De todas formas encontrareis mucha gente dispuesta a ofreceros una habitación y comida a cambio de un módico precio.&lt;br /&gt;La isla posee dos cerros que se elevan entre 300 y 320 metros sobre el nivel del lago. Ambos están coronados por pequños templos dedicados a la deidad femenina Pacha Mama (Pacha = mundo, universo, cosmos) y la masculina Pacha Tata. Como la mayoría de la gente suele dirigirse al menos elevado de los dos, el dedicado a la deidad masculina, nosotros nos dirigimos al más alto. Imaginamos que desde este tendriamos una mejor visión del lago y no andábamos muy equivocados. La subida no es larga pero a estas altitudes cualquier pequeña ascensión es una prueba para los pulmones. Desde la cima el paisaje era alucinante. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0004.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0004.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El lago se perdía en el horizonte mientras el sol se iba poniendo mientras jugaba con las nubes que nos envolvían de forma irregular. Mirando alrededor podías contemplar claros, nubes, lluvía y el mismísimo arco iris dandole la última pincelada al paisaje, ciertamente uno de los más hermosos que he contemplado nunca. Realizamos nuestro peculiar homenaje a la Pacha Mama en el pequeño templo, fumando unas hojas de las que ella nos ofrece, y justo en ese momento un claro se abrió en las nubes y nos iluminó dandole al momento el toque mágico apropiado. Fué el último rayo de sol que vimos ese día, durante el descenso la lluvía que habíamos visto en la distancia se acercó a saludarnos con su húmedo abrazo y no nos abandonó ya hasta que estuvimos bajo techo. Tras la cena a la luz de las velas nos retiramos a la habitación y con el sonido de la lluvía sobre el tejado nos quedamos dormidos.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0006.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0006.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Al día siguiente no levantamos temprano para comtemplar el amanecer. Ver salir el sol sobre esta masa enorme de agua ya a esta altura no es cualquier cosa. Aunque estaba algo nublado el espectáculo mereció la pena. Las nubes formaban una franja entre el lago y el cielo detrás de la cual el sol se movía extrayendo colores a todo lo ue tocaba. Cortinas de lluvía se desgarraban de las nubes acariciando la superficie del lago mientras los naranjas y azules competían en intensidad.&lt;br /&gt;Regresamos a la casa a desayunar y a recoger los trastos para dirigirnos al barco. La mujer que nos había acogido en su casa se estaba arreglando para ir a la ciudad. Había cambiado su traje tradicional por un chandal y su aspecto había rejuvenecido. Tanto es así que en un primer momento pensamos que era su hija. Es curioso como la apariencia condiciona nuestras apreciaciones. Bajamos juntos al puerto y allí esperamos entre el bullicio de la gente que iba o venía y los tradicionales vendedores de zumos con sus improvisados puestos.&lt;br /&gt;Abordamos el barco y en poco tiempo rodeamos la isla y pusimos proa hacia la cercana Taquile. Desde el barco pudimos comprobar la curiosa forma de la parte sur de Amantaní que recuerda la cara de un sapo con sus dos prominentes ojos contemplando el horizonte.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0012.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0012.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La barca nos dejó en el puerto norte de la isla y desde allí ascendimos para luego rodear la isla por su parte este y que llega a la única población de esta. Una pequeña plaza con una minúscula iglesia colonial nos recibió, así como un grupo de niños curiosos pero tímidos que nos miraban manteniendo la distancia. Atravesando los puestos situados a ambos lados del camino en los ue la ropa y las frutas se entremezclaban con cualquier cosa que pudiera resultar remotamente necesaría nos dirigimos a los restos del poblado que los primeros habitantes de Taquile construyeron hace más de 700, antes de la época incaica, y desde la colina que los lugareños llaman "La Isla" pudimos comtemplar como el lago Titicaca se pierde en el horizonte hacia Bolivia enmarcado por los altos nevados que, aunque parecen cerca, se encuentran a 20 o 30 kilómetros del lago. Comimos y, atravesando la tradicional puerta que delimita el pueblo por el costado oeste, emprendimos el empinado descenso hacia el puerto de este lado de la isla. El empinado camino zigzaguea por la ladera de la montaña hasta el encajado puerto en el que las embarcaciones se amontonan borda con borda de forma que has de ir pasando por encima de unas para ir a las demás.&lt;br /&gt;Abandonamos Taquile para adentrarnos en el golfo de Puno y al cabo de tres horas, mientras la lluvia nos alcanzaba, entramos en un canal entre la totora que había de conducirnos hasta el siempre concurrido puerto. Allí nos despedimos de nuestra amiga que tan amablemente nos había acogido en su casa y nos dirigimos al hotel.&lt;br /&gt;Al día siguiente cogimos temprano un autobús para dirigirnos a la parte Sur del lago, la parte boliviana. La carretera serpentea por la orilla del lago ofreciendo una curiosa visión: la de miles de tejados de hojalata reflejando el sol. Aunque se sigue utilizando todavía el adobe en la construcción de las casas, la paja ha pasado a la historia en favor de éste material que necesita muchísimo menos mantenimento.&lt;br /&gt;En  unas tres horas llegamos a la frontera  de Bolivia y la cruzamos no sin alguna dificultad con los papeles. Parece que en estos puestos pequeñitos se aburren y han de entretenerse contigo, aunque la policia boliviana se puede considerar amable si se la compara con la policia fronteriza peruana. Estos parece que necesitan sentirse superiores a tí demostrandote que si ellos no quieren no entras en su país. Tener cuidado si llevais alguna "sustancia ilegal", en estos pequeños puestos fronterizos tienen todo el tiempo del mundo para registrarte.&lt;br /&gt;Llegamos a Copacabana en media hora más y allí pasamos la tarde entre compras, copas y sopas. Al día sigiente salimos temprano hacia la Isla del Sol y desembarcamos en la parte Sur de la isla, en un pequeño puertecito al que sólo llega un barco al día. De allí parte un camino que se dirige en principio al Este y luego sigue el eje central de la isla por su parte más alta hasta el puerto que se encuentra en su centro. Para acceder a este camino los turistas han de abonar una módica cantidad que de paso da derecha a visitar el pequeño museo de la localidad y los restos de un poblado preincaico en la parte Este. Es cerca de este poblado donde se encuentra Titicaca, es decir, la "Roca Jaguar". Es una gran roca en la que con un poco de imaginación podemos ver la forma de este animal. De ella, cuenta la tradición, nació el sol y, también se cuenta, salieron Ma&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0007.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0007.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;nco Capac y Mama Ocllo para fundar la ciudad de Cuzco y el Imperio Inca por ello esta isla es conocida como Isla Titicaca dando nombre a todo el lago. Como podreis observar no queda nada claro si "Titicaca" significa Roca Sol o Roca Jaguar, una más de las ambiguedades de esta peculiar cultura para la que las cosas no tienen un único significado.&lt;br /&gt;Desde allí y rumbo Norte parte una de las caminatas más bonitas que nunca he hecho. El camino asciende de forma gradual hasta la parte más alta de la isla situada a 4.075m y a nuestro alrededo se extiende todo el lago de un azul intenso. No podía evitar que esta visión me recordará mi Mediterraneo natal, supongo que también influido por el calor de un día esplendido, y sin embargo no paraba de repetirme que me encontraba a más de 3.800m de altura.&lt;br /&gt;Tranquilamente fuimos recorriendo los kilómetros que nos separaban de nuestro destino en la parte central de la isla disfrutando del hermoso paisaje que conforman las abundantes ensenadas y los altos nevados que se recortaban en la distancia. El viento dibujaba sobre las aguas del lago trazos mientras lejanas nubes recortaban el intenso azul del cielo separándolo del de el agua.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0013.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/titicaca0013.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Esa tarde nos esperaba una sorpresa más. La luna llena surgió roja detrás de las montañas nevadas, ofreciendonos un paisaje que será dificil de recordar. En un lado ella, majestuosa, al otro el sol poniente, reflejando mil colores por todo el lago. Impresionante.&lt;br /&gt;Como para recordarnos donde nos encontrábamos conforme se puso el sol las nubes comenzaron a cerrarse y no tardó demasiado en ponerse a llover. La fuerte tormenta no amainó en toda la noche y los truenos retumbaban como lo han de hacer en las mismísimas puertas del cielo, de donde no andariamos muy lejos. Al parecer es bastante normal que la fuerte evaporación del día caiga en forma de tormentas cuando por la noche desciende la temperatura bruscamente. Este lago es un lago cerrado. Ningún rio sale de él con dirección al mar. Tan sólo una pequña cantidad llega a alimentar otro lago inferior y mucho más salado a traves del corto rio Desagüadero para más tarde perderse en los Salares de Coipasa y Uyuni. Un mundo cerrado, como ha sido durante mucho tiempo esta zona, una de las últimas en caer bajo el dominio español.&lt;br /&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-8209497429296198015?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/8209497429296198015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=8209497429296198015' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/8209497429296198015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/8209497429296198015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2007/12/el-lago-titicaca-per-i.html' title='El Lago Titicaca (Perú I)'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-6623130054019299360</id><published>2007-10-17T01:15:00.000+02:00</published><updated>2007-10-17T01:32:23.747+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cambio climatico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='peru'/><title type='text'>No me he perdido</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hace tiempo que no publico ninguna entrada pero no es que me haya vuelto anacoreta o me haya perdido en alguna montaña. Lo que sucede es que el verano es una época en que paro poco en casa: o trabajo o estoy perdido por el mundo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este momento ando por Perú así que a la vuelta tendré un montón  de cosas que contaros. Este es un país de contrastes: naturaleza en estado puro o desastrosamente conservada. Aquí el termino "ecología" todavía carece de significado y las personas tratan a su tierra como si no dependiera de ellos conservarla. Sin embargo la tierra, su querida Pacha Mama, ya empieza a quejarse. Los glaciares tropicales (aquí se encuentra la cordillera tropical más alta del mundo) están en franca recesión y ellos parecen asumir que en diez años habrán desaparecido con total tranquilidad. Las ciudades son hormigueros donde miles de coches escupen su monóxido de carbono al aire sin que a nadie le preocupe la relación con ese cambio climático que tanto mentan y que parece que sea cosa sólamente del mundo "desarrollado".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En fin, ya sé que somos nosotros, los autedenominados primer mundo, los principales responsables y ellos, además de sufrir nuestros abusos, han de reducir sus emisiones a costa de su propio desarrollo. Pero también es cierto que ellos van a ser los primeros perjudicados si no detenemos este "desarrollo" mal entendido.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay también aquí personas conscientes de ello y que abogan por otro tipo de evolución pero sus voces no parecen suficientes. Espero equivocarme.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde este Perú de sol y hielo un saludo. Hasta pronto.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-6623130054019299360?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/6623130054019299360/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=6623130054019299360' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/6623130054019299360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/6623130054019299360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2007/10/no-me-he-perdido.html' title='No me he perdido'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-991719514231875041</id><published>2007-04-12T16:03:00.000+02:00</published><updated>2007-04-12T16:47:32.846+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fotografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='madereros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mateba'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cortes de Arenoso'/><title type='text'>La Mateba (Cortes de Arenoso)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Las masías abandonadas y los campos de cultivo desaprovechados enmarcan esta comarca de la que la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;historia&lt;/span&gt; se olvidó hace ya un tiempo. Todo parece paralizado aquí, pero es engañosa esta sensación de aislamiento. Demasiados bosques por los que no se preocupa nadie más que los madereros sin escrúpulos. Si paseas por estos pagos, donde el roble y el enebro todavía habitan, podrás ver cómo se arrasa la vegetación sin ni siquiera preocuparse de limpiar las ramas no aprovechables, con un desprecio absoluto a la misma &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;materia&lt;/span&gt; prima que les da trabajo e ingresos. La incultura y la falta de arraigo se encuentran en la base de este piramidal problema, en cuya cumbre se encuentra la falta de escrúpulos de las administraciones y la laxitud de la justicia. Esperemos que esto cambie pronto o cualquier día descubriremos que el fuego ha consumido uno de nuestros más valiosos patrimonios naturales, y no será casualidad, os lo aseguro. Si sentís curiosidad visitad &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=itbwV8TL-CU"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=itbwV8TL-CU&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0005.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 282px; CURSOR: hand; HEIGHT: 431px" height="451" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0005.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0006.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0006.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0004.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0004.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0001.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 279px; CURSOR: hand" height="432" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0001.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0002.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0002.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0003.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/mateba_0003.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-991719514231875041?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/991719514231875041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=991719514231875041' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/991719514231875041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/991719514231875041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2007/04/la-mateba-cortes-de-arenoso.html' title='La Mateba (Cortes de Arenoso)'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-789617278790682978</id><published>2007-03-27T16:08:00.000+02:00</published><updated>2007-03-27T17:13:45.680+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fredes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tinença de Benifassà'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Castellón'/><title type='text'>Fredes: el Barranc del Salt y el Portet de l'Infern</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/fredes_0001.jpg"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 144px; CURSOR: hand; HEIGHT: 223px" height="242" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/fredes_0001.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;Fredes, situado en la Tinença de Benifassà, una de las más hermosas comarcas castellonenses, es además uno de los parajes más olvidados de toda la Comunidad &lt;/span&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/fredes_0006.jpg"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 146px; CURSOR: hand; HEIGHT: 215px" height="260" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/fredes_0006.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;Valenciana. Quizá sea por ello que todavía conserva una naturaleza difícil de ver en estas latitudes. Su altitud y cercanía al Mediterraneo le confieren unas cualidades climáticas únicas que se transmiten a la vegetación de la zona. Así, en el Barranc del Salt, además de poder contemplar el Salt d'en Robert, pequeña pero hermosa cascada que sólo en épocas de lluvia desata todo su carácter, podemos contemplar cómo el roble, la encina y el pino se mezclan con la sabina, las hayas e incluso el acebo, más propio de paisajes septentrionales que de estas mediterraneas tierras. La ascensión por este barranco puede ser una experiencia alucinante para aquellos que conozcan las especies vegetales que se va a cruzar en su camino. No nos debe sorprender esta variedad de &lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 145px; CURSOR: hand; HEIGHT: 215px" height="263" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/fredes_0002.jpg" border="0" /&gt;flora si consideramos que es esta zona la que alberga el hayedo más meridional de Europa, en franco peligro por el cambio climático. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;La ruta que os propongo es un recorrido circular que podéis empezar desde el punto que elijáis pero yo os recomiendo realizar el ascenso por el Barranc del Salt por la mañana y dejar el descenso por la antigua vía romana que une Fredes y La Sénia para la tarde. De esta forma podréis apreciar como la luz del ocaso hace lucir toda la espectacularidad del paisaje de esta antigua vía romana que conducía a la antigua Vía Augusta.&lt;/span&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/fredes_0005.jpg"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/fredes_0005.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;Dejad el coche en el pantano de Ulldecona, cerca de un grupo de casas conocido como Mangraner. Seguir por la pista que bordea el pantano y luego asciende siguiendo el cauce del río. A la altura de un refugio &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;forestal encontrareis la entrada al &lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/fredes_0004.jpg"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/fredes_0004.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;Barranc del Salt. Es aquí donde la pendiente aumenta y el camino se convierte en una senda que asciende por la torrentera procedente del Salt d'en Robert. Caminar despacio y no dejéis de fijaros en toda la vegetación que encontrareis en este barranco, único en diversidad y curiosidades botánicas. Sin muchos problemas en menos de hora y media alcanzareis otra pista en la parte &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;superior del barranco que os conducirá hasta el cruce de la senda que une Fredes y la Sénia. Podéis acercaros a la derecha a Fredes y &lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/fredes_0003.jpg"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/fredes_0003.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;echar un vistazo a este pequeño pueblo o continuar a la izquierda por el camino que nos conducirá por la antigua vía romana hasta el Portet de l'Infern. No hace falta que el día sea muy claro para que contempléis en el descenso toda la Plana de Castellón donde el azul del cielo se mezcla en el horizonte con el azul del mar. Un hermoso paisaje nos acompañará en un fácil descenso a través de balcones de piedra caliza desde los que se contempla un paisaje que en pocos lugares encontraréis. Sin más problemas al cabo de una hora y media divisareis el pantano y en media hora más retornareis al grupo de casas donde dejamos el vehículo. Espero que os guste el recorrido y, aunque su dificultad no sea mucha, os recomiendo que os hagáis con un mapa que os ayude a orientaros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-789617278790682978?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/789617278790682978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=789617278790682978' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/789617278790682978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/789617278790682978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2007/03/fredes-el-barranc-del-salt-y-el-portet.html' title='Fredes: el Barranc del Salt y el Portet de l&apos;Infern'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-4010258272118492980</id><published>2007-03-21T00:44:00.000+01:00</published><updated>2007-03-26T14:06:46.028+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='turismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='naturaleza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fotografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Valle de Tena'/><title type='text'>El Valle de Tena</title><content type='html'>&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/formigal_01.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/formigal_01.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/formigal_02.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/formigal_02.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/formigal_03.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 276px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="420" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/formigal_03.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/formigal_04.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 277px; CURSOR: hand; HEIGHT: 420px; TEXT-ALIGN: center" height="462" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/formigal_04.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/formigal_05.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/formigal_05.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; El Valle de Tena es uno de los lugares más espectaculares del Pirineo. Los numerosos rincones que podemos explorar en él nos hablarán de otros tiempos que rápidamente vamos dejando atrás gracias a proyectos desmesurados de explotación turística cómo el que se está desarrollando en Baños de Panticosa. No creo que este tipo de explotaciones vayan a traer ningún beneficio a los naturales de esta tierra. Muy al contrario, creo que hipoteca el futuro y el mismo substrato del que se alimenta la explotación turística en esta zona, que no es otro que la naturaleza en sí misma, en beneficio de las grandes empresas del sector. Espero que los habitantes de este maravilloso valle sepan darse cuenta de que su futuro pasa por la conservación de la flora y fauna singulares que poseen y con la que hasta ahora han convivido en armonía. Son tierras duras, pero ricas y agradecidas para aquel que conozca sus secretos y sepa apreciar lo que ofrecen. Son un paisaje único que hemos de conservar ya no sólo para nuestros hijos si no para nosotros mismos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-4010258272118492980?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/4010258272118492980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=4010258272118492980' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4010258272118492980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4010258272118492980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2007/03/el-valle-de-tena-es-uno-de-los-lugares.html' title='El Valle de Tena'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-4740332430816473119</id><published>2007-02-20T12:20:00.002+01:00</published><updated>2008-02-20T22:11:32.225+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Irati senderismo bosque paseo'/><title type='text'>De paseo por Irati</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/irati_12.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 243px; height: 176px;" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/irati_12.jpg" border="0" height="120" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Pasear por los bosques de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Irati&lt;/span&gt; mediado ya el mes de Noviembre es una experiencia inolvidable. Quizá pueda ser un poco tarde si lo que queremos es apreciar el contraste formado por las hojas de los numerosos y variados árboles que nos encontraremos en nuestro camino. Las hayas sólo mantienen sus hojas en las zonas más bajas y éstas poseen ese color característico de las que sólo esperan una ráfaga de viento para acompañar a todas aquellas que ya alfombran nuestros pasos. Pero esta alfombra es ya de por sí una razón más que suficiente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/irati_04.jpg"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;img style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right; width: 188px; height: 271px;" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/irati_04.jpg" border="0" height="402" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt; Los ocres y amarillos se mezclan con los rojos y marrones formado manchas espesas en las laderas y mostrándonos al mismo tiempo dónde y a que distintas alturas se encuentra cada tipo de árbol, caducos y perennes, hayas y castaños, abetos y pinos... prestándose a la contemplación y estimulando los deseos de pasear y conocer sus rincones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;La ruta alrededor del pantano de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Irabia&lt;/span&gt; es sencilla, sin grandes desniveles, pero no carente del encanto necesario y de una bien nutrida muestra de lo que antes comentaba. Disfrutaremos mucho más de nuestro paseo si en la mochila llevamos una pequeña guía de campo donde ir consultando e identificando las distintas especies de árboles que encontraremos en el camino. Es un divertido juego intentar descubrir nuevos ejemplares de una especie ya consultada y discutir con los compañeros de caminata si es uno u otro.&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/irati_06.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 320px;" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/irati_06.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;No solamente encontraremos árboles en nuestro camino, los aficionados a los hongos encontrarán aquí un verdadero paraíso. No os olvidéis de vuestra guía si éste es el caso porque muy expertos habréis de ser si sois capaces de identificar todas las variedades de setas que encontraréis a los bordes del camino o un poco más escondidas entre la espesura. Una advertencia, dentro de los límites de la reserva está terminantemente prohibido recogerlas. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Respetadlas&lt;/span&gt; si queréis que este lugar excepcional siga conservándose lo más salvaje posible.&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/irati_08.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right; width: 193px; height: 288px;" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/irati_08.jpg" border="0" height="339" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;A los alrededores del parque, e incluso en su interior, conviven usos agrícolas y ganaderos que, aparentemente al menos, no entran en excesivo conflicto con él. La ganadería que más fácilmente observaréis es la de la raza autóctona de caballo, un animal perfectamente adaptado a estos abruptos y fríos lugares y que deambulan en una libertad vigilada por unos eficientes ganaderos, que han sabido combinar la práctica tradicional con modernos y eficientes métodos de explotación. No es raro ver reunir a los caballos disperso por los extensos valles con una moderna moto de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;trail&lt;/span&gt; en vez de la antigua cabalgadura. Excepción echa de estos sobresaltos que el mundo moderno parece llevar implícitos, pasear entre el ganado que pasta diseminado por las laderas en las que la luz oblicua de estos días de Otoño parece matizar los verdes con un tono apagado pero brillante al mismo tiempo, es una aproximación bastante cercana a como serían estos valles en tiempos menos rápidos.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://webs.ono.com/pepecuesta/irati_10.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 261px; height: 169px;" alt="" src="http://webs.ono.com/pepecuesta/irati_10.jpg" border="0" height="162" /&gt;&lt;/a&gt;De todas formas os recomiendo que os internéis todo lo que vuestras piernas toleren en la bien trazada red de caminos de esta reserva nacional, ascendiendo a sus cumbres para contemplar con mucha más perspectiva toda la belleza del bosque que muchas veces los mismos árboles no nos dejan ver por andar sumergidos en él. Eso sí, no olvidéis el chubasquero en vuestra mochila, el tiempo en estas tierras cambia con rapidez y lo que era una soleada mañana puede acabar convertido en una gris y lluviosa tarde, pero ¿cómo pensabais si no que toda esta belleza era posible? &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-4740332430816473119?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/4740332430816473119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=4740332430816473119' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4740332430816473119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/4740332430816473119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2007/02/de-paseo-por-irati.html' title='De paseo por Irati'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3014756228658307427.post-9107563585002973794</id><published>2007-02-20T08:58:00.000+01:00</published><updated>2007-02-20T19:54:28.043+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodismo alternativo saludo'/><title type='text'>El Universo según Txontas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hola Universo. Saludos desde mi pequeño rincón.&lt;br /&gt;Lo que vais a encontrar aquí no es más que otro ejercicio de periodismo alternativo tan frecuente en el mundo de lo "blogs" o, como yo prefiero llamarlos, bitácoras. No sé &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;exactamente&lt;/span&gt; cómo se irá desarrollando ni cuales serán sus contenidos, simplemente espero dar una visión más del Universo, tan particular y parcial como cualquier otra y tan honesta como sea capaz. En fin, saludos y espero que poco a poco me &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;vayáis&lt;/span&gt; conociendo a través de mis artículos.&lt;br /&gt;Hasta pronto.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3014756228658307427-9107563585002973794?l=txontas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://txontas.blogspot.com/feeds/9107563585002973794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3014756228658307427&amp;postID=9107563585002973794' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/9107563585002973794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3014756228658307427/posts/default/9107563585002973794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://txontas.blogspot.com/2007/02/el-universo-segn-txontas.html' title='El Universo según Txontas'/><author><name>Txontas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12856709784173185953</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://webs.ono.com/pepecuesta/txontas.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
